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martes, 18 de noviembre de 2025

¡Corruptos!

        El otro día ponía este post en la red social 𝕏. El hartazgo que hay ya con la corrupción es insostenible. Llevamos así más de cuarenta años. Es algo consuetudinario con la función política. No son casos aislados. Casos aislados son los que se conocen, pero detrás hay muchos más.

        Todo se debe a la impunidad con la que actúan, a la protección de los partidos políticos con sus miembros, a la lentitud y laxitud de la Justicia que le ocupa años enjuiciar y condenar a los culpables, como si hubiese una complicidad tácita. Es inadmisible desde cualquier punto de vista.

        Evitarlo no se podrá evitar, probablemente. Siempre habrá alguien dispuesto a enriquecerse de forma ilícita y cobarde. Pero la frecuencia de casos es ya muy alarmante. No se trata de un partido u otro. Y eso solo ocurre porque la relación recompensa/castigo es muy alta.

        En estos días vamos a ver, aun no es seguro, como el expresidente de la Generalidad de Cataluña se sienta en el banquillo de los acusados con 95 años cumplidos, tras una larga investigación e instrucción que ha durado más de una década. Todo apunta a que amasó una gran fortuna durante sus mandatos.

        Otros casos similares también se siguen juzgando, mientras han aparecido otros que cuando se quieran juzgar, muchos ya no lo veremos. El olvido juega a su favor. Y la fortuna amasada, también.

        Por eso es tan vital como necesario, que la sociedad civil se ponga a la altura que debe, más allá de fanatismos ideológicos y reprima con contundencia a todos esos partidos que no saben, no pueden o no quieren acabar con esa lacra. Es la única forma de atajarlo. Si un partido tiene entre sus miembros significativos un político corrupto debe de ser castigado en las urnas de forma clara y contundente.

        Un político, o asimilado, debe de ser ejemplar, trabajador y honesto. No hay otra alternativa.  

 

miércoles, 7 de octubre de 2015

Rajoy: The end



Cuatro años con Rajoy. Sí, a finales de diciembre, coincidiendo con la convocatoria de las elecciones generales, se cumplirán cuatro años de gobierno del presidente Rajoy.
Cuatro años que no han sido fáciles. Cuatro años de ajustes para intentar sortear esa crisis que nos golpea desde hace ya 7 años largos. Esta tozuda crisis que solo tenía un responsable: José Luis Rodríguez Zapatero. Crisis que para resolverla solo era necesario; “generar confianza y hacer las cosas como Dios manda”. Algo que le permitía aseverar al presidente: “Cuando yo gobierne bajará el paro”.
Para ello no era necesario subir el IVA, ni otros impuestos, como hizo Zapatero en 2010, ni endeudarse irracionalmente, ni tener déficit público. Los españoles no debíamos de pagar “las gracietas de Zapatero”.
Ante tales manifestaciones y la evidencia de que Rodríguez Zapatero era el causante de todos nuestros males, el Partido Popular alcanzó una mayoría absoluta, con casi once millones de votos, mientras el Partido Socialista perdía más de cuatro millones de votos, una tragedia electoral.
Así, empezamos la legislatura. El desempleo siguió aumentando hasta tasas de paro nunca vistas, a pesar de la dura reforma laboral. El IVA fue nuevamente al alza y reestructurado, el IRPF también. Entonces ya, la crisis tenía un componente internacional. Antes no, la culpa era solo de Zapatero.
En esta singladura, estalló nuevamente el caso Bárcenas, con nuevas aportaciones que apuntaban, al menos, a una actitud pasiva del presidente. Silencio de este. Por fin el 1 de agosto de 2013, en una comparecencia parlamentaria, en la que debió de presentar su dimisión y pasar el testigo a otro compañero de su partido, sin necesidad de nuevas elecciones, lo único que hizo fue llamar al aclamo de sus compañeros diputados, esparcir un poco de suciedad entre los demás y no responder a ninguna de las preguntas que desde la oposición le hicieron y en especial Rosa Díez de UPyD. Fin de la cita.
Desde entonces todo ha sido una travesía aún más difícil si cabe. Ninguna de las medidas implementadas tiene a día de hoy una respuesta positiva con datos en la mano. Seguimos con una alta tasa de paro, se crea empleo muy precario, el endeudamiento está ya en el 100% del PIB y el déficit no se corrige. Hay intentos de secesión de alguna autonomía que no se han sabido atajar en su momento ni dar la respuesta adecuada. Para más INRI, ha surgido otro caso de corrupción en el seno del Partido Popular comandado por otra de las personas de relieve del partido y se ha conocido la irregular, de momento, actitud de quien fue vicepresidente del gobierno entre 1996 y 2004.
También se han visto movimientos para acallar a la prensa independiente e incluso se ha promulgado una ley, innecesaria, que se conoce popularmente como ley mordaza.
Con todo este bagaje, va a ser el primer presidente desde la restauración de 1975, que no repita mandato. Algo lógico e inevitable.
El silencio en su partido, obedece más al temor de represalias que al verdadero sentir de muchos políticos del Partido Popular. La lista de ´victimas´ ha sido extensa: Acebes, Zaplana, Mayor, Cascos, Gallardón, Aguirre, etc. Cada uno por una u otra razón, pero en definitiva apartados de la carrera política.

miércoles, 1 de enero de 2014

Empieza el año…¡Pufff!



España 2014, todo un desafío
El tiempo pasa, como a algunos tanto les gusta. Trae olvido y lejanía. Las cosas ya no se sienten igual y la memoria, en ocasiones, trastoca los hechos.
Son muchos los asuntos que este año que hoy empieza, tenemos en España pendientes de resolución. Parafraseando aquel eslogan del día de los enamorados: “Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana”, podríamos decir Hoy estamos peor que ayer, pero mejor que mañana.
2013, ha sido un año muy convulso, en cuanto a la crisis social y económica que atravesamos.
Por una parte, los flagrantes casos de corrupción que día sí y día también, íbamos conociendo más detalles. Y ahí están en el varadero judicial. Donde en esta ocasión hemos visto algo insólito e inédito. La fiscalía, en vez de acusar, se dedicaba a recusar o cuestionar la labor de los jueces y defender a más que presuntos delincuentes, dadas las pruebas e indicios por todos conocidos.
Un tema nada baladí, por las consecuencias que puede acarrear, es la carrera a ninguna parte que el presidente Artur Mas está llevando a cabo para la búsqueda de una independencia de las provincias catalanas respecto del resto del Estado. Algo, hoy en día sin sentido, que solo responde a una quimera de una mínima parte de la población y al pataleo de un presidente fracasado, que vio caer su apoyo electoral, tras la convocatoria anticipada de elecciones.
Del otro lado, esta cruel crisis económica, que tiene en el dique seco a casi 6 millones de españoles y que la esperanza para este año es que se reduzca en un 1%. Del 26% al 25%. ¡Increíble! ¿Cómo puede una sociedad rendirse de esa manera, ante una situación más que dramática? ¿De qué estamos hechos?
Los gobiernos no crean ni destruyen empleo, pero si tienen capacidad para intervenir y corregir los desequilibrios que la libertad de oferta y demanda puedan conllevar.
Se han aplicado en poco más de dos años, dos reformas laborales. A cada cual peor. Ninguna de ellas ha conseguido dinamizar la oferta. Algo ha fallado. Y muy posiblemente sea la falta de acuerdos necesarios entre los interlocutores sociales, para buscar de verdad donde está el “talón de Aquiles” de nuestro mercado laboral ¿Es tan difícil?
“Ya veremos, dijo un ciego”

sábado, 28 de diciembre de 2013

El hombre que se mentía a si mismo



El presidente Mariano Rajoy, da cuenta de sus dos años, ayer
Todo empezó hace unos años. Una crisis internacional acechaba y empezaba a dar signos de aparición. En España, durante varios años y bajo el gobierno de José Mª Aznar, se había desarrollado el escenario perfecto: una burbuja inmobiliaria y un endeudamiento irracional. Nuestro protagonista, no dudó ni un momento. Vio “las puertas del cielo” y culpó de todos los males al entonces presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Desde entonces, todo fue una crítica constante y destructiva. Así llegamos a noviembre de 2011 y la población española, castigó severamente al Partido Socialista y puso toda su confianza en Mariano Rajoy y el Partido Popular. Iban a bajar los impuestos, mejorar las pensiones, acabar con el sangrante desempleo, optimizar la estructura política, en definitiva, dar confianza y hacer las cosas como “Dios manda”.
Pero el diablo, que siempre está enredando, empezó a complicar las cosas. La bajada de impuestos se convirtió en subida, la congelación de las pensiones en bajada real (este año -2,05%), el desempleo aumentó hasta superar los seis millones, la estructura política, lejos de reducirse, se infló aún más si cabe. En fin todo un despropósito.
Ayer, el hombre que se mentía a si mismo, volvió al paroxismo de su discurso: “Lo peor ya ha pasado” o “2014 es el año de la recuperación”. Unas afirmaciones, que a día de hoy no hay ningún dato que las avalen. En un excelente artículo, el economista José Carlos Diez, hace una radiografía perfecta de la situación actual. No hay razones para la esperanza.
Todo el discurso es siempre en clave electoral, con una audiencia cada vez más reducida, a los más allegados o interesados en su permanencia.
La corrupción, el mayor problema de España, sin duda, causante de los otros grandes problemas, no mereció ni un solo segundo en su discurso. Debe de ser algo que no le importa.
Cinco grandes casos, vitales,  sin menoscabo de otros muchos, siguen ahí sin que se vea una clara intención de resolverlos, sino más bien de olvidarlos:
·        Urdangarín-Infanta
·        Bárcenas-Gürtell
·        Blesa-Caja de Madrid
·        ERE-UGT
·        Camps-Mata-Fabra
Y una cosa es cierta, el cierre en falso de cualquiera de ellos, dejará un profunda y grave  herida en la sociedad española, que puede ser el detonante de graves problemas de convivencia en paz y armonía.

sábado, 30 de noviembre de 2013

La construcción, un mercado muy imperfecto


La construcción, muchas veces confundida con la promoción inmobiliaria, es también víctima de sus malas prácticas.
De siempre, aunque en los últimos tiempos se acentuó demasiado, los políticos, técnicos y no técnicos, ligados a las obras públicas y en ocasiones a las privadas, han utilizado las mismas para su enriquecimiento personal. Las empresas, cautivas de ese sistema, han condescendido en unas prácticas, que lejos de ser algo accesorio, se ha convertido en un mal, que ha llevado a muchas empresas al cierre. Otras aguantan, cada vez peor, un mercado imperfecto, corrupto y letal.
Es hora de decir basta. Basta ya de bajas obligadas por la necesidad de contratar para mantener la actividad y el empleo. Basta ya de comisiones y prebendas a los responsables de su promoción. Basta ya de alimentar un sistema improductivo y delictivo.
Las AA.PP., conocedoras y promotoras de este sistema, cada vez más voraces, ponen a las empresas en el disparadero, haciéndoles renunciar a la actualización o revisión de precios en sus concursos. Incentivando la baja en las ofertas por encima de límites racionales. No considerando su capacidad, localización, experiencia e historia. Condicionando las ofertas por debajo de los límites de rentabilidad económica. Y poniendo en peligro la supervivencia de un sector estratégico de cualquier sociedad moderna.
Algo que también copian las sociedades privadas, que licitan obras al amparo de ese desmadre del ya escaso mercado, al que se ha llevado a la construcción.
Por ello:
1º) Las empresas -grandes, medianas y pequeñas- no deberían acudir a ninguna licitación con márgenes brutos inferiores al 10%. Una cifra más que modesta en cualquier otra actividad económica.
2º) Las empresas deberían de denunciar cualquier tipo de presión que reconozcan por parte de cualquier responsable de la ejecución de un contrato, que conlleve a cualquier tipo de incentivo ilícito. Basta ya de vividores.
3º) Las empresas deberían de denunciar aquellos proyectos, que en ocasiones se utilizan para la licitación, cuyo contenido, pobre y escaso, no define, valora y diseña correctamente, el bien a construir.
4º) Las empresas deberían de pasar un cargo por el trabajo de licitar una obra, ya
sea pública o privada. Todo presupuesto y estudio conlleva un coste. Algo que es más manifiesto, en el caso de entidades privadas, que hacen una obra cada 10 años.
y,
5º) Hay que convertir la actividad de la construcción en lo que realmente es. Un bien y un servicio para el bienestar de todos, que como cualquier otra actividad empresarial requiere de un lucro para su feliz consecución.

Una actividad sacrificada, difícil y laboriosa, no puede ser el modus vivendi de los corruptos, vagos y maleantes.

jueves, 1 de agosto de 2013

El debate de la comedia



Mariano Rajoy, hoy en el Senado
Empezó fuerte y contundente el presidente del gobierno, Mariano Rajoy. Utilizando un símil taurino, diría que esperó al toro a “puerta gayola” aunque le costó ir a la plaza a torear.
Quiso ir al tema, sin utilizar el “y tú más”, para explicar que está pasando y por qué está pasando. De sus labios enseguida salió el nombre de Bárcenas. Pero pronto empezó a ahogarse en su retórica. Su primera intervención duró más de 1 hora. Yendo de más a menos.
Alegó que ya había dado explicaciones en febrero y “en otras ocasiones que se le ha preguntado  y que comparecía para “frenar la erosión de la marca España que algunos cultivan..”. Negando que hubiera sido por motivo de la amenaza de moción de censura. Calificándola de “irreflexiva y pueril” (primeros aplausos de su público) ya que “un presidente del gobierno no tiene por qué acudir a la cámara si hay una moción de censura”. Y que comparece “para evitar que los despropósitos se sigan sucediendo”. Toda una declaración de intenciones.
Luis Bárcenas
Tras lo cual se explayó en contarnos las bondades económicas:
·        Reducción del déficit
·        Credibilidad de los Mercados internacionales
·        Alejado el riesgo de rescate
·        El paro va a mejor
·        La EPA, el mejor dato trimestral
·        Etc.
Todos ellos datos sin un soporte evidente, basado en apreciaciones subjetivas.
Vuelta al caso central, reconoce haber apoyado a Bárcenas, que había creído en él y que hasta la justicia había archivado el caso la primera vez. Que se había equivocado al confiar en Bárcenas y que cortó en cuanto se supo lo de las cuentas en Suiza. Algo que parece, se contradice con reciente información contrastada. ¿Ha mentido?
Acusa de querer “convertir el Parlamento en una comisaría”, olvidando que el Parlamento es la representación de la soberanía popular y para eso está. Para debatir, aclarar dudas y alejar sospechas cuando surgen.
Termina enunciando una serie de medidas puestas en marcha contra la corrupción:
·        Reforma financiación de partidos políticos
·        Reducción de subvenciones
·        Prohibir donaciones
·        Ídem en la condonación deudas bancarias
·        Obligar a presentar balance a los partidos
Medidas todas ellas más que manidas ya, a estas alturas de la película.
Por su parte, Rubalcaba, ha ido de menos a más, hasta acabar pidiendo su dimisión
Alfredo Pérez Rubalcaba
y no descartando la moción de censura en un futuro más o menos próximo. Con una exposición centrada, rápido pasó a un “repasemos los hechos”, dando paso a una cronología detallada de todos esos “despropósitos” y poniendo el verdadero “fin a la cita” que Rajoy había enunciado primero.

En su segundo turno, Rajoy, arrogante, confiesa no haber escuchado a alguno de los portavoces. Sin aclarar a quien.
Nos hace un alegato de “no culpabilidad”, cita a Bertrand Rusell:La calumnia es siempre sencilla y verosímil” para dar más énfasis a su mensaje, trata de distinguir entre verosimilitud y veracidad, y dice que “<El Mundo> manipula y tergiversa adecuadamente para generar una calumnia…”, recordando una frase de Rubalcaba, para preguntarle acto seguido si ha jugado algún papel en la calumnia.
Se define como una persona recta y honrada, arrancando muchos aplausos de su fervorizado público.
Aclara su concepto de responsabilidad política, para volver a cargar contra "la herencia y el pozo" que dejó el gobierno socialista.
Y se marcha sin responder a una sola de las preguntas que le había formulado Rosa Diez. ¿No la escucho?
Rubalcaba, en su segunda intervención, le acepta “el cuerpo a cuerpo” y le advierte que “los socialistas no vamos a consentir que este caso se metabolice en la sociedad española”. Terminando con un “váyase si tiene sentido de Estado”.
Por su parte, Cayo Lara, le hace una descripción de la verdadera situación de España; Deuda, Déficit, Paro, Pobreza, Corrupción,.. y le dibuja un símil de “familia”, que no me queda claro si se refiere a él, Rajoy, como al “Padrino de la familia”.
Rosa Díez
Rosa Diez califica su actitud de vergonzosa, le recrimina no haber contestado ni una sola de sus 20 preguntas, le define como “un factor de inestabilidad de España” y pide su dimisión, cosa que no había hecho antes.
Los titulares de la prensa digital coinciden todos ellos, tras más de 5½ horas de sesión:
No soy culpable, no dimito y no convoco elecciones”.
En definitiva, un trámite más. Un debate descafeinado y un político que no se arruga ante nada ni nadie. Ya lo dije. Es SúperRajoy.

sábado, 8 de junio de 2013

El caso Blesa



Miguel Blesa, ex-presidente de Caja de Madrid
Esta semana, el juez instructor ha vuelto a decretar la prisión, esta vez incondicional, de Miguel Blesa, presidente durante casi 14 años de Caja de Madrid, hoy transformada en Bankia, tras el enorme agujero detectado en sus cuentas, que ha requerido la inyección de capital público por 23 mil millones de euros (casi 4 billones de las antiguas pesetas).

La polémica estalló inmediatamente. Una parte de la opinión pública, aleccionada por los medios afines, apuntaron contra el juez. Algo insólito, que solo tiene antecedentes parecidos en Gómez de Liaño (Caso Prisa), Bermúdez (Gürtell-Bárcenas) o Garzón (Gürtell) que han sido objeto de ataques parecidos al del juez Silva, terminando con la inhabilitación del juez en dos de ellos.

Los medios adiestrados y otros no tan adiestrados, rápidamente han sacado a
Certificado del CGPJ sobre el juez Silva
colación unas diligencias pobres, falta de indicios y pruebas razonables, animadversión, figura polémica y expedientada del magistrado, etc. Todo tratando de mirar el bosque detrás de un árbol, con la nariz pegada al árbol. Olvidando que el juez José Elpidio Silva es el juez natural, mintiendo sobre su historial de expedientes disciplinarios y obviando la ley de enjuiciamiento criminal, título III, artículos 502 a 519, en los que el magistrado basa su decisión y que no dejan lugar a dudas. Más, teniendo en cuenta la petición de la acusación particular ejercida por el sindicato “Manos Límpias”.

No deja de ser también curioso y paradójico, que se acuse al juez y se le otorgue al acusado la presunción de inocencia. ¿En que país estamos?

Desconozco como es lógico, si el señor Blesa es o no culpable de algún delito, pero no desconozco que la entidad presidida por él, ha necesitado de 23 mil millones de euros de ayuda pública, ayuda que a su vez ha tenido que ser pedida a Europa. Tampoco desconozco que durante su etapa la política crediticia en algunos casos ha sido algo más que alegre. Ni tampoco desconozco que gozaba de un sueldo más que elevado para ser rector de una entidad pública. Luego, el sólo hecho de la descapitalización de la antigua Caja de Madrid, debería de ser más que suficiente para pedirle declaración detallada y justificada de todos y cada uno de los movimientos que pudieron originar tamaño agujero al erario público. Desde los créditos a Martinsa hasta la compra del banco de Miami, pasando por los otorgados a Díaz Ferrán, CC.OO. y tantos otros. Así como los generosos ´bonus´ otorgados a sus directivos tras dejar la entidad en quiebra.

José Elpidio Silva, juez-magistrado
En consiguiente, ¿por qué se quiere manipular a la opinión pública ante el mayor desastre financiero de la historia de España, tratando de desprestigiar al juez? Tomando parte la fiscalía en el recurso al auto de prisión y avalando el ministro de Justicia, Sr. Gallardón, dicho recurso. ¿Ese es el respeto a la justicia, que tanto se proclama?

Como todos sabemos, allá por 1993, Mario Conde, un banquero cuyo dinero sí lo tenía invertido en su banco, fue objeto de una contumaz persecución que acabó con él en la cárcel. De nada valió el apoyo incondicional de uno de los mayores bancos del mundo, que daba crédito a su gestión. La acusación por el desvío de dinero en el llamado caso “Argentia Trust”, la inédita revisión de la pena de 10 a 20 años por el Tribunal Supremo, con el posterior dictamen del Comité de Derechos Humanos de la ONU, reconociendo la vulneración de derechos fundamentales, no impidieron el cumplimiento de la condena. Entonces y ahora, ni un solo medio salió en su defensa. Hasta hoy. ¿Por qué?
Memoria histórica.

jueves, 4 de abril de 2013

La imputación de una Infanta


Siglo XXI, en España, una nación constituida en un Estado social y democrático de Derecho, bajo la forma política de monarquía parlamentaria, una de las hijas del rey es llamada a declarar como imputada en un caso que lleva más de un año bajo investigación judicial.
Iñaki Urdangarín y su esposa, la Infanta Cristina
Un motivo de orgullo y satisfacción en la forma de actuar de la justicia, en este caso personalizada en el Juez Castro y de gran tristeza y decepción por afectar a una persona de alto carácter representativo cuya conducta no es que debiera ser ejemplar, sino que además lo debería de aparentar.
Y aparentar no lo ha hecho, sin duda alguna ni temor a equivocarme. Figuraba como cargo directivo y/o socia de referencia en alguna empresa, cuyas actividades principales y según todos los indicios y pruebas hasta ahora conocidos, era obtener dinero de las administraciones públicas, principalmente, desviando el mismo para el propio beneficio personal del empresario. Algo que al parecer dirigía como ´máximo ejecutivo´ su esposo, Iñaki Urdangarín.
El conocer o no conocer la verdadera actividad de su marido es, creo,  secundario. En cualquier caso su responsabilidad es absoluta. Si lo sabía porque era cómplice o encubridora sin más. Si no lo sabía, casi es peor. Debería de sentirse muy avergonzada y engañada. En este caso, convivía con un presunto delincuente, a la que su condición de esposo de la Infanta de España le hacía miembro de la familia real, el órgano institucional de mayor relevancia y representación del Estado. Y también rey consorte en un hipotético suceder en el orden dinástico. Toda una barbaridad, un despropósito y una afrenta sin precedentes en la Historia de España.
El papel del rey Juan Carlos, es difícil. Muy difícil. No sólo porque se suman otros asuntos que también están en debate, sino porque la credibilidad de la institución, de la justicia y de la imagen de España en el exterior, están en juego. Como padre es lógico y humano, que haga todo lo posible para que su hija no sea objeto de un probable juicio y de una condena. Pero como rey de España, cuyas obligaciones y carácter de su función, así como por ese amor a España y a los españoles, que siempre ha sido el orgullo de su dinastía, no puede ni debe de ceder, a ese otro sentir humano que le puede hacer dudar. Por España, todo por España. Como dijo su padre Don Juan III, en el momento de ceder sus derechos dinásticos.

El ministro de Justicia
Ya por último. Que un juez, tras tanto tiempo de instrucción, tantas posibles pruebas acumuladas, tantas declaraciones tomadas, redacte un auto de citación e imputación y que este se vea sometido a un recurso de la fiscalía, cuya misión principal es justamente la contraria, es decir, buscar todos los imputados posibles y esclarecer los hechos, con la máxima diligencia y efectividad, deja seriamente tocada la función acusadora y punitiva de otra institución del Estado, donde además concurre la circunstancia de que el actual ministro es fiscal de carrera. Señores, la historia sólo se escribe una vez. Hagámoslo bien aunque nos duela.

lunes, 25 de marzo de 2013

España, ¿un gran burdel?


"Señoritas, atendiendo a unos caballleros"
Ríanse ustedes del Bunga-Bunga de “Il cavalliere” o de las intrigas palaciegas de la nueva Mata-Hari, versión 2.0.

Aquí, en nuestra querida España cada día es un sobresalto más. Hoy el periódico El Mundo en su portada anuncia, “La jueza apunta a Griñan como financiador de los falsos ERE”. Antes, otro medio, de no menor difusión como es “El Pais”, se hacía eco de que “El marido de la juez Alaya fue el auditor de Mercasevilla hasta 2002”.  Dándose la circunstancia de que “Mercasevilla, la madre de todos los escándalos” es otro titular de ABC de Sevilla. Toda una lucha de intereses, está servida. Mientras, lo que está fuera de toda duda razonable, es que hubo un importante expolio de dinero público a través de una simulación de expedientes de regulación de empleo.

Paralelamente, tenemos el caso Bárcenas, que es ya todo un clásico de los disparates. La lucha entre jueces y fiscales es notoria. La imagen paupérrima. Demandas, contrademandas, despidos, más demandas….y para colmo una negación a realizar una prueba caligráfica ante el juez que instruye el caso. No declarar, está dentro de los derechos de los españoles, pero negarse a una prueba, es todo un desafío a las leyes. Pero no pasa nada. En este caso, tan relacionado con la trama Gürtell, de momento sólo hay condenada una persona, el anterior juez instructor.
El Sr. Bárcenas, dedica una peineta a todos

Tampoco podemos olvidar el caso Urdangarín, que roza también el escarnio a un Estado de Derecho. Un exsocio que va aportando pruebas, a medida de cómo se va desarrollando la instrucción. Ya está imputado también Carlos García Revenga, secretario y amigo de las infantas Dª Elena y Dª Cristina, mientras esta, esposa de Urdangarín y socia en algunas de las empresas investigadas, de momento no es llamada ni a declarar.

Mientras, el Tribunal Supremo, revisará el caso Camps. Algo que clamaba al cielo, tras oír lo dicho  y ver lo visto, durante el juicio oral. La Comunidad Valenciana, es hoy por hoy una de las Comunidades Autónomas, con más riesgo de quiebra técnica, tras los numerosos desmanes acometidos. No olvidemos tampoco, el caso Fabra, que diez años después ya tiene fijada fecha para la vista oral.

En Cataluña, Pallerols o el caso ITV, con las cuentas suizas. O el caso Campeón, con un exministro investigado por el Tribunal Supremo.

“No interferir la acción de la justicia” o “la justicia es igual para todos”, son frases vacuas y manidas que equivalen a reírse de más de 40 millones de españoles en su propia cara.

En definitiva y con una frase más coloquial, podríamos decir “esto es una casa de putas, donde los clientes se marchan sin pagar”. En resumen:
Las multinacionales y no tan multinacionales no pagan impuestos, en Iberoamérica nos expropian las empresas, los millonarios se llevan el dinero a Suiza, tenemos seis millones de parados, cinco años perdidos ya, la pobreza aumenta alarmantemente, la deuda publica crece y crece, el déficit no se sujeta, se indulta arbitrariamente, algunos bancos y cajas te estafan preferentemente, se siguen convocando oposiciones a funcionarios, los precios siguen subiendo, los impuestos también, los salarios bajando, las prestaciones también, se recortan derechos, se desahucia ilegalmente, se liberan terroristas, cada vez se ponen más multas, el nepotismo y el amiguismo brillan por doquier y no se ve ni un atisbo de seriedad y compromiso en nuestros dirigentes. Ni uno.

viernes, 18 de enero de 2013

¿Qué ocurre, Señorías?: de Naseiro a Bárcenas.



Barrionuevo y Vera, entran en prisión
Tras casi 14 años de gobierno socialista, tras la abrumadora mayoría de 1982, el gobierno de Felipe González entró en decadencia. El caso Filesa, de financiación ilegal del PSOE, acabó con algún condenado en prisión. También el caso GAL, terminó con algún condenado en prisión. En esta ocasión un Ministro y un Secretario de Estado. "Dos piezas de caza mayor" sin duda.

Las elecciones de 1996 dieron la victoria al Partido Popular por menos de trescientos mil votos. Yo entiendo que si no se hubiera respetado ese pacto no escrito de la mayoría más votada, Felipe González podía haber obtenido la investidura con apoyo de otras fuerzas políticas. Entre ellas CiU, que no tenía grandes sintonías con el Partido Popular. Pero Felipe González, muy probablemente cansado después de tantos años y tantos escándalos, cedió de inmediato esta posibilidad a José María Aznar.

Luis Bárcenas
También el Partido Popular, había tenido antes un caso de financiación ilegal, el llamado caso Naseiro. Pero las escuchas telefónicas que se hicieron se declararon ilegales y todo concluyó ahí.
Como recuerdo de aquel caso me quedo también con la declaración de algún imputado, que trascendió a los medios:
"Estoy en la política para forrarme" de Vicente Sanz (ex-presidente de la diputación de Valencia por el PP) en una conversación con Eduardo Zaplana.

Años después, otra red de corrupción y financiación ilegal del Partido Popular, vuelve a estar cuestionada jurídicamente, a pesar de las evidencias, por haberse realizado escuchas ilegales. En esta ocasión además le ha costado la carrera al juez instructor, Baltasar Garzón. Único condenado con relación al caso Gürtell, hasta la fecha.

Ignacio González
Vuelven en estos días dos casos de gran irregularidad a los medios de comunicación. Uno relacionado con el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, por la posesión anteriormente desmentida, de un ático en Marbella de dudosa procedencia y el más grave que ha sido la fortuna encontrada en unas cuentas de un banco suizo, en las que el anterior tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, ha dispuesto de hasta veintidós millones de euros. Parte de este dinero se ha podido regularizar a través de las medidas legales implantadas por el gobierno, por medio de una empresa afín al acusado.
Se da el caso de que el citado tesorero ya había sido imputado en el caso Gürtell, donde al parecer le conocían otros imputados como Luis “el cabrón”. ¿Por qué ese mote?

También se da la circunstancia, de que se ha filtrado a los medios, el pago en dinero negro a ejecutivos del PP durante su época en el partido. A día de hoy, aunque no existen vínculos oficiales, parece ser que cuenta con despacho, secretaria y vehículo, en la sede del Partido Popular.

Y hasta ahora, las autoridades judiciales, sólo tienen un caso en vías de nulidad por escuchas ilegales, un juez condenado y los españoles honestos y honrados indignados con este sistema corrupto que nos ha conducido a una crisis sin antecedentes parecidos desde la guerra civil.

¿Hasta cuando así, Señorías? ¿Es o no la justicia igual para todos?

miércoles, 9 de enero de 2013

Caso Pallerols: ¿hasta cuándo así?

Otra vez. Es ya casi diario, el desayunar con un caso de corrupción: ya sea una detención o una imputación o una instrucción o una sentencia o un indulto, nos “amenizan” el día.

Duran i Lleida, desyunando en El Palace (Foto El País)
Esta vez, un político hasta hace poco tiempo bien valorado como Duran i Lleida, cae en el ridículo más espantoso. Hace poco asumiendo la política rupturista de Mas y ahora quedando en evidencia ante la escandalosa resolución del caso Pallerols, cuando allá por el año 2000, se comprometió a dimitir si se demostraba que había habido “financiación irregular” del partido. Hace escasas semanas, ante la aparición de una foto suya desayunando en el Hotel Palace de Madrid, donde se suele acomodar, el periodista Jordi Evolé le preguntaba si alojarse en dicho hotel no suponía mucho gasto o lujo, a lo que Duran i Lleida le vino a responder ".. la dignidad..". Por lo que ahora esa dignidad debería hacerle presentar su dimisión de forma irrevocable e inmediata.

Ya la sintaxis empleada es confusa: “financiación irregular”, cuando lo que realmente hay es una sustracción de unos fondos de ayuda comunitarios que son utilizados por el partido para fines distintos al propuesto y no está claro si para algún bolsillo particular.

Ayer, tras el acuerdo en el que se determina que hubo “financiación irregular” de UDC- Unión Democrática de Cataluña- por el desvío de fondos de la Unión Europea  destinados a cursos de formación para desempleados a través de las sociedades del empresario andorrano Fidel Pallerols, un pacto entre abogados y fiscales, evita a los acusados entrar en prisión.

Así pues, trece años para resolver de esta manera tan torticera, lo dice todo. La corrupción campea impunemente en España con el agravante de que no hay la más mínima intención ni voluntad de acabar con ella, ni de que los casos todavía abiertos sirvan de ejemplo para el futuro.

¡Estamos perdidos!

viernes, 28 de diciembre de 2012

CORRUPCIÓN, súmate al NO


Cuando oímos esta palabra todos pensamos en algo ajeno a nosotros. Se nos viene a la cabeza la imagen de alguien que da dinero a alguien por un determinado favor o cesión, que a su vez redundará en pingües beneficios para el donante sin que el cedente exponga o ceda algo suyo. Bueno, más o menos ese es el comienzo u origen, pero no el todo y mucho menos el final.
La corrupción no es algo que solo se libra entre dos personas: corruptor y corrupto. No, requiere la participación de muchas más. Los protagonistas iniciales, por si solos, por mucho poder que tengan, poco podrían hacer, sino encuentran la colaboración, tácita o expresa, de todos nosotros. Sí, todos nosotros, colaboramos de una u otra manera a ese cáncer de la economía y de la sociedad que es la corrupción.

Una nota reciente del S.U.P. (Sindicato Unificado de Policía) la equipara en su daño con el terrorismo y creo que no exagera nada. En términos puramente matemáticos, el terrorismo que nosotros, los españoles, hemos conocido, ha causado menos víctimas que la corrupción. Y no me refiero sólo a víctimas mortales, que también, sino a sacrificados por el sistema que los ha dejado apartados del mismo, en forma de desempleo, sin vivienda, sin abrigo, sin alimentos. Lo más básico que necesita el ser humano. Suicidios, enfermedades síquicas y somáticas, accidentados, alcoholismo, drogadicción, delincuencia, desarraigo, etc. muchas veces ocultan su verdadera causa u origen, que no es otra que el efecto de la corrupción, la injusticia y pobreza que genera.

La corrupción se basa y encuentra su desarrollo en algo muy ligado al género humano: el egoísmo y la visión material de lo inmediato. Todos y sino todos, casi todos, anteponemos nuestro presente y futuro más próximo a cualquier otra razón de índole moral e incluso de carácter humanitario. Aunque luego nos llevemos las manos a la cabeza ante tragedias que nos circundan pero no nos afectan directamente.

La corrupción tampoco es algo que se realice únicamente entre lo público y lo privado, aunque prevalezca esta forma. También se da en las relaciones privadas y su efecto es el mismo: demoledor.

Recientemente, a raíz de la salida a la luz de graves irregularidades en Cataluña, por citar la última que no única,  donde parece que el desmadre ha sido la brújula de los sucesivos gobiernos desde el principio del actual régimen, la guerra desatada entre diversos medios, unos denunciando y otros tratando de ocultar, así como el silencio o toma de partido de ámbitos jurídicos, policiales o políticos, no hacen otra cosa que llamar la atención de la sociedad ante esta lacra que hoy nos invade.

Hoy España ocupa el lugar número 30 con una nota de 65 sobre 100, en el Índice de Percepción de la Corrupción 2012 de Transparency International, un puesto algo alejado del que deberíamos ocupar por nuestra cultura, pertenencia y situación. Todavía estamos lejos de la imagen del policía que nos pide una “mordida” para evitar la multa, pero como nos descuidemos un poco más, será algo habitual. Y es que hay que predicar con el ejemplo.

Hace 2 ó 3 años, en la memoria anual del poder judicial, se citaba que el crimen organizado, palabra con altas connotaciones mafiosas, se había introducido en nuestro país y más concretamente en algún sector muy importante de nuestra economía. Algo terrible, que pasó por lo visto, por debajo de nuestra atención, tanto en ámbitos gubernamentales como ciudadanos. Craso error.

Por último y como conclusión, está en cada uno de nosotros, en nuestra honestidad del día a día, erradicar o al menos llevar a mínimos estas prácticas delictivas que tanto daño hacen a la sociedad en su conjunto y a gran parte de la misma de forma más particular. Excusarse y no aceptar nada, ni un simple café, que conlleve la toma de una decisión o la adopción de una postura que facilite transacciones que no se rijan por las leyes del libre mercado y la plena competencia. La corrupción se mueve desde un simple desayuno a cientos o miles de millones, que requieren también de la complicidad del más humilde, el del café o desayuno.

¡Hay que romper las cadenas! y #BastadeCasta.