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domingo, 24 de mayo de 2020

Sánchez-Iglesias o Iglesias-Sánchez


Hoy un artículo en ABC firmado por Manuel Marín, me hacía reflexionar sobre su contenido. ¿Es Sánchez quien maneja a Iglesias o es Iglesias quien maneja a Sánchez?
Viñeta en ABC de 24 de mayo. José María Nieto.
Para mí, sin duda alguna, es Sánchez quien maneja a Iglesias. Lo utiliza como un perro de presa con bozal, que se lo pone y se lo quita dependiendo del momento. En su consejo de ministros aplica el “divide y vencerás” y hasta ahora le va muy bien.
No podemos olvidar ese tesón de Sánchez en la búsqueda de sus objetivos que tan bien demostró tras su defenestración por el aparato del PSOE, allá por octubre de 2016. No se fiaban de él y sus verdaderos intereses. Al final salió victorioso tras la votación de las bases en unas elecciones primarias en 2017 (50,2%), donde concurrieron también Susana Díaz (39,9%) y Patxi López (9,9%).
Tampoco podemos olvidar que junto a Sánchez, en un lugar muy destacado, está Iván Redondo.
¿Pero, quién es Iván Redondo Bacaicoa?
En primer lugar, actualmente es “El Fontanero principal de La Moncloa”. Español y vasco, nacido en San Sebastián (1981), estudió con los jesuitas en la Universidad de Deusto, licenciándose en Humanidades y Comunicación.
Pedro Sánchez e Iván Redondo (Foto Agencia EFE)
Al margen de otras actividades profesionales, fue asesor de la campaña electoral del dirigente del Partido Popular, Xavier García Albiol en 2011, que consiguió ser elegido alcalde de Badalona. ​Durante el período 2012 y 2015, ejerció de director del Gabinete de la Presidencia de la Junta de Extremadura, asesorando a J. A. Monago del Partido Popular. Y en el País Vasco, asesoró a Antonio Basagoiti, también del Partido Popular.
Todo ello me hace pensar que no tiene ideología política manifiesta, solo objetivos profesionales.
Por ello goza de prestigio en cuanto al manejo de estrategias electorales y comunicación corporativa.
Y hasta ahora, desde que se incorporó al equipo de Pedro Sánchez en 2017, los éxitos le acompañan. Ganó las elecciones primarias de PSOE en 2017, como ya he explicado, y la jefatura del gobierno en 2018, tras la moción de censura a Mariano Rajoy.
Luego ganó las dos elecciones en 2019 (28% de votos el 10-Nov.), para conseguir con el apoyo comunista y la abstención de independentistas (ERC) y filoetarras (Bildu) en la 2ª sesión de investidura su elección como presidente del gobierno. Un total de 167 votos afirmativos, frente a 165 negativos y 18 abstenciones.
Pensar ahora que quien maneja la estrategia es Iglesias, por muy verosímil que parezca el argumento, carece para mí de una base sólida.
Pablo Iglesias y Alberto Garzón, (Unidas Podemos)
No sé como se producirá la ruptura, pero estoy convencido de que cuando se produzca, que se producirá, dejará a Iglesias y su partido UNIDAS PODEMOS como marginal. Ya ni Alberto Garzón le apoyará entonces. Se marchará con su millón de votos permanentes, dejando a Iglesias más solo aún. Todo esto antes de que venza la nueva fecha que se ha puesto Iglesias para su abandono de la política en 2023.
En España, Europa, ya no caben gobiernos populistas de corte bolivariano. Solo la social-democracia, el liberalismo y los partidos de corte conservador pueden encontrar acomodo en una sociedad como la actual. Donde la clase media es la protagonista.

sábado, 7 de mayo de 2016

1931-2016, 85 años después



El próximo día 26 de junio, los españoles estamos llamados a las urnas. Nuestro voto del pasado diciembre no ha servido para nada. Nuestros electos representantes no han sabido ni querido ponerse de acuerdo para establecer un gobierno de amplias miras, que cogiendo lo mejor de cada uno nos sacase de este ´impasse´, en el que las ambiciones personales de algunos han estado, y están, por encima del interés general.
Así, el líder de la lista más votada, Mariano Rajoy, declinó el mandato del jefe del Estado para tratar de formar una mayoría de gobierno, que era su obligación. Enrocado en su mundo y con la única visión de su ambición -y vanidad- puso a España en una situación inédita hasta la fecha. No haber sesión de investidura nos abocaba a un largo período de gobierno en funciones, sin plazo determinado. Un vacío legal al que intentó sacar el mayor provecho posible.
Algo que el líder del PSOE, Pedro Sánchez Castejón, en un arranque de valentía y pundonor trató de evitar a pesar de tener muchos menos diputados que el primero, 90 frente a 123.
Pedro Sánchez y Albert Rivera, firman "El Pacto del Abrazo"
Tratar de articular desde esa posición una mayoría estable y duradera se antojaba imposible. Pero la sorpresa vino cuando consiguió, mediante el diálogo y el acuerdo, un compromiso con Albert Rivera de Ciudadanos que ya es conocido como “El pacto del abrazo”. Entre PSOE y Ciudadanos sumaban 130 votos a los que se unió Coalición Canaria representada por Ana Oramas. Había que conseguir aún 45 apoyos más o con fórmulas más complejas menor número de apoyos y algunas abstenciones.
Ni en la primera ni en la segunda sesión de investidura, consiguió el objetivo previsto. Ello dio lugar a que comenzase, por fin, a contar el tiempo y se estableciese una nueva fecha para las elecciones. Había vencido otra vez la honestidad frente a la argucia y el fraude.
Pablo Iglesias, líder de PODEMOS
El otro protagonista de este largo período de inacción ha sido Pablo Iglesias, líder de Podemos, que ha preferido también prorrogar la situación aludida con la vista puesta en unas nuevas elecciones que le hicieran más protagonista y le diera mayores cuotas de poder. Algo inaudito e irresponsable, que lo único que viene a corroborar es que sus planteamientos pasan por la instauración de un régimen de corte comunista, lo que además viene refrendado por la incorporación a su candidatura de Izquierda Unida, donde el Partido Comunista Español mimetizó sus orígenes e intereses.
Todo un despropósito y un aviso a todos aquellos que creen que la libertad, el bienestar y el progreso se establecen por decreto y no por el esfuerzo, el trabajo, la solidaridad y el compromiso diario de todos, o al menos de casi todos. ¡Un peligro!

viernes, 12 de febrero de 2016

El saludo



Rajoy, soberbio y arrogante ante Sánchez Castejón
Hoy hemos podido ver todos delante de las cámaras, la más absoluta falta de educación, respeto y comportamiento que un líder político puede tener.
Negar el saludo, en este caso protocolario, al otro interlocutor solo viene a demostrar ese perfil arrogante y egocéntrico que muchos ya habíamos visto en Mariano Rajoy.
Un hombre que ha sorprendido a muchos dentro de su partido. Sobre todo a aquellos que pensaban haber dejado el puesto a una persona leal y servicial, como fue el caso de Aznar, que pretendió perpetuarse en la sombra a través de él.
Pero pronto se dio cuenta de que no era así. Empezó una escabechina en el partido con Acebes y Zaplana, que ha llegado a nuestros días sin que se vislumbre otro líder en el partido capaz de hacerle sombra. Gallardón y Aguirre serían los dos mejores ejemplos, aunque tampoco podemos olvidar a Cascos, Mayor o el tristemente célebre Rodrigo Rato.
Su actitud de hoy negando el saludo a quien tiene el encargo real de formar gobierno, lo dice todo.
Él, que desertó de sus obligaciones, incapaz de recabar apoyos en la Cámara, se negó a ser nominado por el jefe del Estado para tan alta misión.
Tuit del PSOE denunciando la acción
El saludo y el apretón de manos, con toda su simbología, que políticamente ha acercado a líderes cuyas distancias iban más allá de lo puramente personal, hoy ha sido negado delante de las cámaras a otro líder político, afianzando así un distanciamiento, tanto personal y político, que nos hacen palpable y evidente que con políticos así, jamás alcanzaremos el grado suficiente y obligatorio para una convivencia y un entendimiento, tan necesarios como hoy ausentes.
La actitud de Sánchez Castejón, de reconocer que sí se saludaron en privado, puede decir mucho en cuanto a su forma de ser, pero ayudan muy poco ante personas de tan escaso talante, que siempre lo consideran como un triunfo de ellos y una sumisión o derrota del adversario.

viernes, 5 de febrero de 2016

«Es la hora ya. El gobierno que viene»


Albert Rivera, el hombre clave
A millones de españoles, sin ningún tipo de fanatismo o preferencia partidista determinada de antemano, entre los que me encuentro, nos hubiera gustado ver salir de las urnas y del acuerdo, un gobierno nuevo, regeneracionista, con visión de la realidad y con ganas de cambiar todas aquellas cosas malas, que durante tanto tiempo hemos soportado.
Los números no acompañaron este deseo. La fragmentación política e ideológica nos determinó la presencia de 4 partidos con un número de diputados relevante pero insuficiente para gobernar un partido por si solo. Obligando al diálogo y al acuerdo.
Los escaños se repartieron así:
Partido Popular: 123 (35,1%)
Partido Socialista: 90 (25,7%)
Podemos: 69 (19,7%)
Ciudadanos: 40 (11,4%)
Lo que representa el 92% del total de la llamada cámara baja.
Muy diferente ha sido la composición de la cámara alta, el Senado:
Partido Popular: 124 (59,6%)
Partido Socialista: 47 (22,6%)
Podemos: 16 (7,7%)
Ciudadanos: 0 (0%)
Pedro Sánchez, acompañado de su ´staff´
Algo muy sorprendente y del que se ha hecho muy poco eco en los medios, es la absoluta falta de representación del partido Ciudadanos de Albert Rivera en esta cámara. Lo cual da mucho que pensar.
Por otra parte, tampoco deja de sorprender esa mayoría absoluta obtenida por el Partido Popular, que tiene el 59,6% del total de senadores.
En el Senado, cámara de representación territorial, que tiene determinadas sus funciones constitucionales en el Título III, capítulos 1º y 2º, vemos el alcance de la labor legislativa de este. Que básica y fundamentalmente es protocolaria. Su capacidad de veto de la acción legislativa del Congreso, ante una mayoría absoluta en este, es más bien de demora en el tiempo de la aprobación de las leyes. Y sin ninguna capacidad ante el conocido decreto ley. Algo excepcional pero que se utiliza más de lo debido.
Volviendo pues a la composición del gobierno, en el que las opciones reales son más bien escasas, debido al enfrentamiento de PP, PSOE y PODEMOS, ha dejado a CIUDADANOS, como la única fuerza política capaz de articular un acuerdo y de que se forme un gobierno sin su participación directa pero sí tácita. Y este bajo mi modo de ver solo es posible con una abstención a un pacto de legislatura de PSOE+PODEMOS. Cualquier otro estaría encaminado al fracaso. El apoyo de nacionalistas independentistas a PSOE y PODEMOS, nos traería una legislatura muy accidentada y muy poco resolutiva. Una auténtica jaula de grillos. 
Pablo Iglesias y su equipo
El acuerdo de PSOE+CIUDADANOS (130 escaños) solo saldría adelante con el apoyo o la abstención del Partido Popular. Algo que hoy entra en el terreno de la política-ficción.
En cambio PSOE+PODEMOS (159 escaños), “vigilados” por CIUDADANOS (40) podría traer los cambios necesarios sin que estos fueran de corte rupturista o revolucionario.
Esta teoría se basa fundamentalmente en la actitud del partido de Mariano Rajoy, que además curiosamente y de forma nunca vista, ha rechazado la labor de formar gobierno como fuerza más votada. Su falta de capacidad de negociación y persuasión ha quedado más que manifiesta. Los intereses de España solo son importantes si se le otorga a él la labor de gobierno.
El PSOE ya ha demostrado durante 21 años su capacidad de gobierno, su moderación, su sentido social y de Estado.
PODEMOS, al pasar de la teoría a la práctica y enfrentarse a la realidad de la vida, podría incorporarse como partido representante de la indignación popular (aquel 15-M tan significativo) y conseguir un gobierno que sin perder el rumbo de las políticas y economías occidentales, tampoco se olvidase de tantos y tantos millones de personas que no se han visto representadas ni apoyadas durante los últimos años. Es decir, una prueba que debemos hacer.
Felipe González y su equipo en los años 70
Sí, ya sé que las experiencias en gobiernos locales o autonómicos de este tipo de coaliciones no han traído nada positivo. Solo acciones de tipo propagandístico. Pero en ninguna de estas coaliciones había un partido como CIUDADANOS, que al final de todo es quien tiene la llave de la puerta.
La convocatoria de nuevas elecciones, aparte del importante gasto que suponen, solo en correos se gastan más de 40 millones de euros, no nos garantizarían una situación distinta a la actual. Al contrario, podría darse el caso de una mayor bipolarización y consecuentemente de un mayor enfrentamiento y ausencia de diálogo. Y no nos lo podemos permitir.
El mejor antecedente que tenemos fue la llegada de Felipe González y Alfonso Guerra en 1982, cuando algunos pensaron que volvíamos a 1936 y no fue así.

sábado, 23 de enero de 2016

«El desertor»

Desertar, según la R.A.E., tiene una acepción, entre otras, de: “abandonar las obligaciones o los ideales” o “separarse o abandonar la causa o apelación”.
Esto es lo que a mi modo de ver y entender, ha ocurrido ayer al declinar el candidato del Partido Popular el mandato real que establece La Constitución Española en su artículo 99.1, a pesar de ser la lista más votada.
Lo curioso es que 24 h. antes el candidato a través de Twitter manifestaba que: “Tengo fuerzas y voy a presentar mi candidatura. Los españoles quieren que nos entendamos, el Partido Popular va a dar la talla”. 
Pero en el momento de la verdad, antes de que el rey diera paso al último trámite comunicándole al presidente del Congreso de los diputados la nominación de Mariano Rajoy, este se descuelga y manifiesta: “Agradezco a SM el rey su propuesta para presentarme a la sesión de investidura. La declino porque aún no cuento con la mayoría necesaria”.
Es decir, en menos de 24 horas dice una cosa y la contraria. Algo que a muchos tampoco nos sorprende en exceso. Tras estos cuatro años de gobierno, donde hizo todo lo contrario a lo que prometía cuando estaba en la oposición, ya nos tenía preparados. Su sentido de la política, del estado y del gobierno pasa por sus propios intereses. No hay otros.
Además con esta jugada pretende endosarle a otro la responsabilidad de formar gobierno. En este caso a Pedro Sánchez del PSOE. Algo que por cierto puede no ser tan descabellado ante la posibilidad que tiene este de recabar apoyos allí donde él ha sido incapaz. Rajoy no ha conseguido ni el apoyo explícito de Albert Rivera, que dirige la formación más próxima a la ideología política de Rajoy. Pero que ya en su momento descartó apoyarle por activa y por pasiva.
También se contradice con su defensa de ese pacto no escrito de que gobierne la lista más votada. Pero si no se presenta…
Con esta estrategia, si así se puede denominar, lo único que ha conseguido es retrasar el plazo de dos meses previo a la convocatoria de unas nuevas elecciones. Algo que también le contradice pues según muchas fuentes son el Partido Popular y Podemos los dos partidos que más les interesarían unas nuevas elecciones, con las que prevén obtener más votos de los obtenidos el 20D.
La cuestión es que se ha producido un hecho insólito e inédito en nuestra joven democracia. Ni en los peores momentos de la transición ocurrió algo parecido. Durante esos años se hicieron grandes acuerdos que acabaron con la victoria hegemónica del PSOE en 1982. Eran otros tiempos y, España y su futuro marcaban los intereses partidistas. Hoy ya no es así. Priman los intereses personales ante todo.


domingo, 10 de enero de 2016

No podía caer más bajo

La noticia de ayer sobre el acuerdo alcanzado en Cataluña para nombrar presidente a Carles Puigdemont, alcalde de Gerona y tercero en las listas de las elecciones del 27 de septiembre, para suceder a Artur Mas, cuarto en las listas por Barcelona, deja el concepto de democracia por los suelos. Así, Artur Mas nos decía ayer: "Lo que las urnas no nos han dado se ha corregido con la negociación", frase en contraposición con aquella otra pronunciada poco antes de las elecciones: "Estas urnas nos llevan a la prosperidad, la dignidad y la libertad".
No fue así, pues al final se impuso el voto no nacionalista, que no la mayoría de escaños. Y aquí tuvimos el primer ejemplo de falta de democracia y sentido de la responsabilidad. Unas elecciones que se habían planteado como un plebiscito al sí a la independencia no alcanzaron una mayoría ni del 50%. Que ya hubiera sido insuficiente para un tema de esta naturaleza. Pero el proceso siguió adelante hasta alcanzar las mayores cotas del ridículo en un estado moderno. La votación asamblearia de la CUP para apoyar a Artur Mas quedó en empate a 1.515. Algo inaudito y más que sospechoso de un partido antisistema, que en pocos días había logrado convencer a la mitad de sus bases de lo contrario a su ideario y a lo que venía diciendo desde tiempo atrás. Pero el paroxismo llegó ayer, cuando en un comunicado insólito y sin pudor alguno, la CUP se inmola para apoyar al candidato de Convergencia propuesto por Artur Mas. No se puede caer más bajo en política ni en la vida. “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros” que decía Groucho Marx.
Con esta situación creada, ahora aun nos queda por solucionar un asunto más serio si cabe. Es la gobernabilidad de España tras las elecciones del 20D. Algo que solo parece viable con una gran coalición entre el Partido Popular, Partido Socialista y Ciudadanos.
Donde el primer escollo a salvar es Mariano Rajoy Brey, actual presidente en funciones, cuya gestión de los últimos años ha dejado mucho que desear, pero que sobre todo planean sobre él, una serie de sombras y dudas en cuanto a la honestidad de su gestión al frente del Partido Popular. Los casos Bárcenas, Gürtel, Púnica, los sobresueldos, la caja B, etc. no se comprenden sin al menos la pasividad de quien era el máximo ejecutivo del partido. Estas sombras requieren desde hace mucho tiempo que Mariano Rajoy Brey se aparte de la política y de paso a otro u otra compañera que presente un historial sin tacha alguna. Sin pedir a su vez que el líder del PSOE también se aparte. Pues Pedro Sánchez Castejón, hoy por hoy, es un líder elegido democráticamente por sus bases, no se le conoce ni hay dudas sobre su trayectoria política y debe de ser hasta que los militantes socialistas así lo expresen el Secretario General y candidato del PSOE.

Sr. D. Mariano Rajoy Brey, no haga ya más daño a España, apártese, retírese y deje que esta gran nación vuelva al camino de la concordia, la estabilidad y el progreso. España se lo agradecerá.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Susanita tiene un bastón...♫

Susana Díaz, líderesa del PSOE-A
En marzo de este año, Susana Díaz (PSOE-A) con algo más de un millón cuatrocientos mil votos ganó las elecciones andaluzas. Mayoría insuficiente para gobernar. 47 escaños sobre un total de 109, le obligaban a pactar algún tipo de acuerdo para formar gobierno. Anteriormente, en 2012, aun a pesar de no ser el partido más votado, logró desplazar al Partido Popular tras su acuerdo con Izquierda Unida. Acuerdo que al final acabó como “el rosario de la aurora”.
En esta ocasión tras el portazo que la dio Podemos, representado por Teresa Rodríguez, se echó en manos de Ciudadanos, cuya formación en Andalucía está presidida por Juan Marín, político de larga trayectoria…, que antes militó en el partido Popular y en el Partido Andalucista. Ahora en Ciudadanos parece haber encontrado su destino,... de momento.
Así, entonces, Susana Díaz encontró el apoyo a su investidura en un partido que está diametralmente opuesto, en teoría, a su concepción de la política. ¡Pero que más da!
Susana Díaz y Teresa Rodríguez
Pasados los meses, nos encontramos con unas elecciones generales donde el mapa político de España ha quedado fragmentado en cuatro opciones, dos con visión de derecha y centro derecha, y otras dos con visión de centro izquierda e izquierda pura y dura.
Las posibilidades de formar un gobierno estable y duradero son remotas. Las fuerzas más afines no suman por si solas la mayoría necesaria para encarar una acción de gobierno y se requieren grandes dosis de negociación y grandes habilidades para el pacto. Si exceptuamos a Ciudadanos que se ha decantado ya de una forma expresa por apoyar al PP, el resto más bien están callados o unos contra otros.
Susana Díaz y Juan Marín
Y es en este escenario donde surge la lideresa de Andalucía queriendo marcar los tiempos y los modos al verdadero líder del PSOE que es Pedro Sánchez Castejón. Nos guste o no nos guste, es así. Fue elegido por los militantes en primarias internas en las que participaron 130.000 afiliados y en las que se impuso con un 48,7% de los votos a sus compañeros Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias. Desde entonces siempre se ha especulado con que si es Susana Díaz la que manda de verdad, con que si es Susana Díaz la que le sostiene con el voto andaluz o con que es Susana Díaz la que se hará con la secretaría general tras el fracaso de Pedro Sánchez.
Pues a mi me parece todo lo contrario:
Pedro Sánchez no ha sido nombrado a dedo como lo fue Susana Díaz por sus mentores Griñan & Chaves Ltd. y tiene ahora la oportunidad de gobernar sin ser la lista más votada, si logra un acuerdo con otras fuerzas, incluida Ciudadanos. Este escenario es el que tiene ´aterrada´ a Susana Díaz y otros barones del PSOE, afines a ella. Pero la democracia y el valor de los votos, a veces traen estas cosas. Sumar en vez de restar.
Entonemos pues la canción:
Susanita tiene un bastón♫
Un bastón juguetón
♫
Que quiere mandar en Madrid 
♪♪
Cargándose a Pedrín
♪♪

…♪♫

miércoles, 23 de diciembre de 2015

¡Hasta aquí hemos llegado Ruiz!

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, hoy en La Moncloa
Esta mañana se ha llevado a cabo la primera reunión de consultas entre el presidente del gobierno y el líder de la oposición. Como era de esperar no ha habido ningún acuerdo, ni asomo de que lo pueda haber. “El portazo sonó, como un signo de interrogación” que diría Sabina.
El presidente Rajoy enarbola los grandes temas para “arrimar el ascua a su sardina”: La defensa de la España constitucional, los valores de la Transición, la unidad de España y la soberanía nacional, el imperio de la ley y la igualdad de todos los españoles. Y como no, la lucha contra el terrorismo, con el pacto antiyihadista.
Temas que no por importantes no dejan de estar alejados de lo que realmente se trata de hablar ahora: ¿Quién va a ser el próximo presidente del gobierno y con que respaldo?
Como ya anticipé en “La lección”, no se puede gobernar de espaldas a los ciudadanos, como ha venido haciendo Mariano Rajoy desde finales de 2011. El cual, insisto, debía de haberse apartado a un lado hace ya bastante tiempo y hoy quizás el escenario fuese muy diferente.
Por su parte Pedro Sánchez, que ha visto retroceder nuevamente el apoyo de los votantes al Partido Socialista, ve en esta ocasión una oportunidad, casi única, de presidir el gobierno en la seguridad de que Mariano Rajoy no conseguirá ni en primera ni en segunda votación reunir los apoyos necesarios. Solo Albert Rivera de Ciudadanos le apoyaría por acción u omisión y eso es insuficiente.
En cambio Pedro Sánchez podría lograr el apoyo de Pablo Iglesias y quizás, por qué no, el de algún voto nacionalista.
Saludo entre ambos al comienzo de la entrevista
La negativa de Pedro Sánchez en no apoyar a Rajoy ni al Partido Popular, cierra lo que podría ser la gran solución, el bloque constitucionalista: Partido Popular, Partido Socialista y Ciudadanos. Solución que para mí pasaría otra vez por que Rajoy diese paso a otra persona de su partido y en su defecto a un independiente. Un profesional con prestigio, experiencia y no comprometido con ninguno de los tres partidos citados, que formase un gobierno con miembros destacados y preparados de las tres formaciones.
Así están las cosas y así las expongo. Nos queda ahora por ver la capacidad de diálogo y persuasión del rey Felipe VI en su labor de arbitraje y moderación del funcionamiento regular de las instituciones, para conseguir evitar ir a unas nuevas elecciones, de incierta resolución.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Escaños y finanzas

Cuarenta partidos se presentaron a las últimas elecciones generales de 2011. Sólo trece de ellos consiguieron representación en el Congreso. Los dos grandes partidos, PP y PSOE, sumaron 296 escaños de 350. Fueron 27 escaños menos que en 2008.
Ahora las encuestas les otorgan muchos escaños menos, unos 225 en el mejor de los casos, un 24% menos. Básicamente perdidos por el PP, tras estos cuatro años de zozobra, improvisaciones y trolas, lideradas por Mariano Rajoy.


El PSOE, cuyo secretario general es Pedro Sánchez, no puede permitirse perder aún más votos y escaños tras el fuerte castigo de 2011. Y más habiendo sido estos años, partido de oposición. Ese es su gran reto: mejorar los resultados de 2011.
La irrupción de Ciudadanos y Podemos, liderados por Albert Rivera y Pablo Iglesias, es la causante de esta nueva hecatombe del llamado bipartidismo. Que en su mejor resultado obtendrían 120 escaños nuevos, a estrenar. Nunca antes habían participado en unas elecciones generales.
Así están las cosas y así las contamos.

Cuentas de resultados. Fuente: PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos. Elaboración: @AdanEsmit

Dos partidos nuevos, jóvenes, que tratan de regenerar la política con nuevas maneras de gobierno, donde la corrupción no tenga cabida.
Dos nuevos partidos cuyas cuentas económicas de 2014, están muy alejadas de las cuentas de los dos grandes partidos. Y que nos hacen reflexionar, en si son tan necesarios esos millonarios presupuestos para la gestión de un partido político. Presupuestos millonarios, que ya en su momento el PSOE pagó caro con la financiación irregular, pero que el PP aún ha mantenido. Desde Naseiro a Bárcenas, ha sido el modus operandi de la formación, ahora en proceso judicial para aclarar las tramas puestas al descubierto estos últimos años -Bárcenas, Gürtel o Púnica, entre otras-. Así cada escaño correspondiente al PP y PSOE, costaría 591 mil euros, de acuerdo con los resultados de 2014. Mientras que Ciudadanos y Podemos no llegarían a los 35 mil euros. ¡Un 94% menos!

Algo falla en nuestro sistema político.

sábado, 24 de octubre de 2015

Comienza la cuenta atrás: 3, 2, 1…


Albert Rivera
Estamos a menos de dos meses de las elecciones generales, quizás las más importantes y trascendentales desde que se restauró el régimen democrático en nuestra querida España.
Por vez primera han surgido dos partidos políticos con posibilidades, sino de ganar si de ser decisivos en la composición de las cámaras y por ende del gobierno. Sus líderes, Albert Rivera y Pablo Iglesias, 36 y 37 años, cuando concurran a la convocatoria, representan dos formas antagónicas de ver España.
Albert Rivera, con una experiencia política de 9 años en el Parlamento Catalán, buena imagen y discurso ágil, representa una moderna derecha que trata de ocupar el centro ideológico. En las últimas elecciones locales y autonómicas, primeras que Ciudadanos se presentaba, obtuvieron un resultado más que esperanzador, convirtiéndose en la llave de los parlamentos y alcaldías de muchos lugares de España.
Pablo Iglesias
Por otro lado Pablo Iglesias, líder de Podemos, es el candidato a la presidencia del gobierno por esta formación. Un partido nacido en consecuencia de lo que se llamo “Spanish Revolution”, un movimiento juvenil que estalló en mayo de 2011, ante la ausencia de ejemplaridad política, donde los casos de corrupción ocupaban las portadas de los periódicos un día sí y el otro también. De ideología marxista, ha ido desplazándose al centro izquierda en un afán de ganar un voto más moderado.
En las encuestas vemos a ambos partidos situados con un notable número de escaños, cercano a cien, si sumamos los de ambas formaciones. Algo inédito en nuestro parlamento y que ha ido en detrimento de los dos grandes partidos: PP y PSOE. El bipartidismo, tal y como lo conocíamos, ha pasado a mejor vida. De tener más del 80% de los votos, en las próximas elecciones no sumarán entre ambos más allá del 50%. Todo un varapalo a unas formas de gobierno, complacientes y tolerantes con la corrupción.
Mariano Rajoy
Si en 2011, fue el PSOE quien pagó los platos rotos de una crisis internacional, ahora en 2015, será el PP, quien pague la factura. En esta ocasión por mantener durante más de veinte años un sistema corrupto de financiación, de Naseiro a Bárcenas,  y un enriquecimiento ilícito de parte de su cúpula directiva. Tampoco han sabido corregir todos esos defectos que imputaron a José Luis Rodríguez Zapatero, que cuatro años después con los datos en la mano, vemos que la situación es la misma o peor en algunos casos.
Pedro Sánchez
El PP con Rajoy, un presidente enrocado, ajeno a la realidad y mirándose todo el día el ombligo, iniciará el día 20, una travesía del desierto, en busca de una nueva identidad y forma de actuar.
El PSOE con Pedro Sánchez, líder renovado recientemente, no acaba de mandar un mensaje nítido y esperanzador, que consiga una remontada de votos significativa y devuelva la confianza perdida por el PSOE en 2011.
A dos meses escasos, este es el panorama. Las urnas nos confirmarán o no los pronósticos. Nos toca decidir.

sábado, 20 de junio de 2015

¿A dónde vamos?



Una pregunta que me hago desde hace tiempo.
Si es cierto que en muchas ocasiones he apoyado y me ha ilusionado la posibilidad de que esos partidos satélites de PODEMOS, alcanzasen una cuota de representación suficiente para ser tenidos en cuenta. Lo que supondría una fiscalización en el día a día de la política local – ayuntamientos y comunidades – con todo lo que ello conlleva.
Gullermo Zapata, concejal del Ayuntamiento de Madrid
En el artículo del pasado domingo “Por un cambio a mejor” omití a propósito referirme a los ya escandalosos, deplorables y conocidos tuis del concejal Zapata, en la confianza absoluta de que la nueva alcaldesa Manuela Carmena, prescindiría de sus servicios inexorablemente. No ha sido así y le mantiene como concejal de distrito. Craso error.
Por otra parte, nuestro presidente del gobierno, tras hacer examen de conciencia, hace una remodelación en los puestos claves del Partido Popular y nos regala dos personajes. Uno, Pablo Casado, producto de la cantera de NN.GG., que si por algo se destacan es por su extremismo ideológico. Ya se sabe, en la juventud es difícil ocultar los verdaderos sentimientos.
Pablo Casado, vicesecretario de comunicación del PP
Así, en un video que circula por la red, vemos a un Pablo Casado, que reivindica "sus principios como los únicos". Si además añadimos que nombra vicesecretario del partido a Martínez Maíllo, bajo la sombra de una imputación por la presunta concesión de créditos irregulares al presidente de Caja España (delito societario), concluimos que la falta de respeto campa por doquier. “Maíllo no está imputado, sino citado en calidad de imputado” nos aclara Pablo Casado.
Mientras, el presidente Rajoy, nos anuncia unos presupuestos expansivos, obviando que hay elecciones a finales de año, que el déficit sigue sin corregirse y la deuda aumenta sin control.
José María Gónzalez, alcalde de Cádiz
Ya en Cádiz, el nuevo alcalde José María González Santos 'Kichi', cambia el retrato del rey por el del anarquista Fermín Salvochea. Bien hubiera estado que quitase retratos del despacho consistorial, pero sustituir uno por otro no puede ser más cutre ni de peor enseñanza.
Otra noticia que hace saltar las alarmas menos sensibles, es la denominación de dos jueces muy vinculados al Partido Popular, para juzgar el caso Gürtel. Y a nadie del gobierno o del Partido Popular "se le caen los palos del sombrajo".
Si a estos añadimos que el PSOE ha elegido el circo Price como lugar para nominar a Pedro Sánchez Castejón, candidato a la presidencia del gobierno, nos preguntamos si de verdad todo esto no es un circo. De los que no hacen reir,  sino llorar.
Y así estamos,”la camisa no nos llega al cuerpo”.

domingo, 13 de julio de 2014

La refundación del PSOE



Los candidatos
Hoy el Partido Socialista Obrero Español, elige un nuevo Secretario General que posteriormente será, o no, refrendado en un Congreso Extraordinario los próximos días 26 y 27 de Julio.
Tres son los candidatos que compiten por el puesto: Eduardo Madina, Pedro Sánchez Castejón y José Antonio Pérez Tapias.
El que finalmente sea elegido tiene ante si una ardua y compleja tarea: recuperar los millones de votos que perdió en las últimas elecciones.
El PSOE, fundado por Pablo Iglesias en 1879, es con mucho el partido político más veterano de España, 135 años de historia. Que a raíz de la crisis internacional que convulsionó las estructuras económicas de medio mundo, sufrió un desapego de muchos simpatizantes en 2011. Entonces, Alfredo Pérez Rubalcaba, fue el encargado de pilotar una transición que apenas ha durado tres años y que no ha resuelto la crisis, al volver a sufrir un fuerte varapalo en las recientes elecciones europeas. La sangría de votos continuó, provocando la dimisión de aquel y anunciando su salida de la política.
Alfredo Pérez Rubalcaba, que junto con otros políticos contemporáneos, ha escrito uno de los capítulos más importantes de la historia de España, ha demostrado en este reciente período un sentido de Estado y una altura de miras muy por encima de lo que sus enemigos han tratado de proyectar.
Ahora, los tres candidatos tienen ante si el reto de devolver a su lugar al PSOE. Un partido que evolucionó de la mano de Felipe González desde postulados marxistas a la social democracia y a la aceptación de la llamada economía de mercado. Una posición de centro izquierda, que sin abandonar su lucha por una mayor igualdad y una defensa de los derechos de los más necesitados, reconoció que en la libertad económica están el progreso, la estabilidad y la paz social.
Muchos también han sido sus fallos durante estos años. Pero muchos más sus aciertos. Así, el desarrollo de España en los últimos 40 años ha sido motivo de admiración mundial. 40 años de los cuales 22 han sido bajo un gobierno socialista, que en las dos ocasiones se ha visto afectado por crisis de carácter internacional, si bien esta última no tiene parangón con cualquier otra anterior.
Ahora, los múltiples casos de corrupción que afectan tanto al partido del gobierno (Partido Popular), al propio PSOE y a otras instituciones del Estado, hacen más necesario que nunca, que de esta situación salga un Partido Socialista Obrero Español, reforzado, con ideas claras, un rumbo definido y un compromiso ineludible con sus electores y el resto de los españoles.