viernes, 17 de mayo de 2013

Religión no. Religión sí.



José Ignacio Wert, Ministro de Educación
Hoy se ha conocido el contenido de la Ley Orgánica para la Mejora Educativa (Lomce), que esta mañana se ha convertido en proyecto de ley tras ser aprobado en Consejo de Ministros.
Pero antes de entrar en materia, me voy a referir a la asignatura de Religión. Que volverá a contar para la media del curso 20 años después y servirá para pedir becas y ayudas.
Nuestra ley de leyes, o sea la Constitución de 1978, dice en sus artículos 14 y 16, lo siguiente:


Artículo 14
Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
Artículo 16
1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.
2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.



La Vicepresidenta del gobierno, hoy en Twitter
El hecho en sí de que los diferentes gobiernos utilicen esta asignatura como estandarte de su ideología, nos muestra tal cual el carácter inquisitorio de unos y otros. La quito, la pongo, la quito, la pongo. Despreciando absolutamente lo que dice la ley. Algo que se resume en que el Estado no entiende de religiones. Algo que es personal y privativo de cada cual. Y digo esto desde mi formación y creencia cristiana, por lo que no me gusta ver manipulado algo tan trascendental, que merece más respeto que el de ser producto de oferta electoralista.
Pero volviendo al núcleo del asunto, la nueva ley de educación, y atendiendo a lo dicho por la vicepresidenta del gobierno, Dª Soraya Sáenz de Santamaría, nuestro sistema educativo es malo y muy caro. Si contamos sólo las reformas del sistema educativo básico desde 1970, tenemos hasta hoy 5 grandes reformas:


  1. LEY 14/1970, de 4 de agosto, GENERAL DE EDUCACIÓN Y FINANCIAMIENTO DE LA REFORMA EDUCATIVA (LGE)
  2. LEY ORGÁNICA 8/1985, DE 3 DE JULIO, REGULADORA DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN (LODE)
  3. LEY ORGÁNICA de Ordenación General del SISTEMA EDUCATIVO, de 3 de octubre de 1990 (LOGSE)
  4. LEY ORGÁNICA 10/2002, de 23 de diciembre, de Calidad de la Educación (LOCE)
  5. LEY ORGÁNICA 2/2006, de 3 de mayo, de EDUCACIÓN (LOE)

Ministerio de Educación (España)
Algo que parece exagerado, si además tenemos en cuenta que cada vez hemos ido perdiendo calidad y profundidad, respecto a otros países de nuestro entorno socio-económico. Un auténtico fracaso.
Con lo que podemos concluir que el fracaso no es de nuestros escolares, sino del sistema, que utiliza la educación como instrumento político de adoctrinamiento, sin preocuparle realmente la forma ni el contenido. Olvidándonos de que la mejor enseñanza está en el ejemplo. Algo que desgraciadamente hoy brilla por su ausencia.
¿No resulta paradójico, que a estas alturas de la historia moderna, junto a asignaturas tan básicas y necesarias, como las matemáticas, la lengua, la geografía, la historia (no manipulada), la filosofía, la informática, la física o los idiomas, nunca se haya tratado una materia como el Derecho, cuando nuestro Código Civil que data de 1889, dice en su artículo 6º.1: “La ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento”?
¿No es hora ya de que se haga con verdadera profesionalidad y eficacia un sistema educativo que únicamente piense en la mejor formación posible?

1 comentario:

  1. Volvemos a marchas forzadas al nacionalcatolicismo en donde la iglesia tenía el privilegio exclusivo de la enseñanza. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2013/04/esa-apasionante-asignatura-del-sistema.html

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