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domingo, 31 de marzo de 2013

La verdad del 11-M



Uno de los trenes volados el 11-M
Las recientes declaraciones de un edil del Partido Popular, vinculando al Secretario General del Partido Socialista, en la organización de aquella barbarie, dibuja muy bien lo que algunos son capaces de hacer, con el solo objetivo de hacer daño y crispar la convivencia.

Desde aquellas fechas, no son pocos los medios ni las personas, que de una forma velada han apuntado esa teoría, tratando de crear un ambiente político de enfrentamiento, ante la falta de otros argumentos más sustantivos.

En aquellas fechas, yo me encontraba realizando la construcción de una presa. Todos los días, o casi todos, realizábamos voladuras. Era algo tan rutinario, que se reducía a un pequeño papeleo sin más. Nada que ver con otros trabajos realizados en Navarra, durante los años 90, cuando la utilización y la custodia del explosivo estaba a cargo de la Guardia Civil, que verificaban la adquisición, el transporte, el uso y acabado del mismo. ¿Qué quiero decir con esto?
Sencillamente, que en esas fechas la obtención de explosivos era algo no relativamente difícil de obtener en algunas localidades de España. Bastaba tener el conocimiento suficiente de su procedimiento o contactos en su proceso de distribución.

Aquel día, difícil de olvidar, recuerdo como sobre el mediodía, el entonces Ministro
del Interior, unas horas después de los terribles atentados, imputaba los mismos a la organización terrorista vasca. Pronto había elecciones y no se podía ni debía de sostener la teoría de que había sido una venganza islamista por nuestra participación en la guerra de Iraq, en la búsqueda de armas de destrucción  masiva que nunca aparecieron. En Iraq, sólo había un tirano, años después ajusticiado, petróleo y una sociedad sometida a la tiranía. ¿Quién inicio entonces la mentira? ¡Pásalo!

Aquel nefasto día, miles de personas de forma urgente e improvisada, participaron
Víctimas de los atentados del 11-M
en mitigar la catástrofe, investigar y buscar a los responsables. Policías, sanitarios, bomberos, ferroviarios, técnicos, juristas, ciudadanos voluntarios, etc., se vieron inmersos en las consecuencias del crimen. Lo que hace improbable y falsa cualquier teoría de manipulación de los hechos, más allá de los errores propios del apresuramiento y un cierto desorden lógico por lo ocurrido.

Días después varios islamistas saltaron por los aires, inmolándose, en el interior de una vivienda de Leganés (Madrid), muriendo también un agente de los servicios especiales de la policía. Algo que parecía ponía fin a los autores materiales de un atentado, que algún ´iluminado personaje´, fiel a la teoría de la conspiración y la existencia de tramas ocultas, no dudo en afirmar que "los que idearon estos atentados no están en desiertos remotos ni en montañas lejanas, sean quienes sean". Frase lapidaria, que quería justificar un "irregular" cambio político en España, tras las elecciones. Sin pararse a reflexionar, que su segunda legislatura fue una verdadera dictadura, donde además se desarrolló la burbuja inmobiliaria, antes germinada, y la barra libre del endeudamiento de empresas y familias. Que hoy estamos pagando muy duramente.

Monumento a las víctimas en Atocha (Madrid)
Así, las asociaciones de víctimas del terrorismo se dividieron entre unas u otras versiones. Unas u otras ideologías políticas. Que hasta la fecha permanecen divididas. Como si aquel crimen, tuviera un padre político distinto del fundamentalismo irracional de unos yihadistas enloquecidos.

Fallos en la seguridad, la prevención y posterior investigación, seguro que los hubo. Pero poco más.

Y ya para acabar, que también sirva de argumento, que en la reciente película “La noche más oscura” se omita cualquier mención a este atentado y si se dé cabida a otros, viene a corroborar la enfermiza manía de buscar lo que no existe. Sin olvidar que también en el 11-S existen teorías al margen de la versión oficial. Algunas por cierto, tan o más enrevesada que la nuestra. Y es que la imaginación tiene alas.

¿Cuál es el verdadero objetivo de la teoría de la conspiración?: Dividir a la sociedad, como siempre, con el fin de mantenerla más dócil, sumisa y fácil de gobernar.

Algo que un gran periodista y director de un gran periódico debería de valorar, antes de dar pábulo a esos desestabilizadores profesionales. De otros, me abstengo de comentar. Viven del sensacionalismo, la intriga y el enfrentamiento. 

sábado, 1 de diciembre de 2012

Una fama merecida

Ayer nuevamente el gobierno de la nación, volvió a engañar a todos los españoles. Esta vez se cebó en el colectivo de los pensionistas.

Pero no podemos echar la culpa al gobierno, no. La culpa es nuestra y sólo nuestra. La mentira y el desprecio no son algo reciente o improvisado. Es algo inherente a su forma de ser y actuar.
Atentados 11-M: La teoría conspiratoria
Si nos retrotraemos al año 2004, cuando una gran mayoría de españoles dio la espalda al entonces gobierno del Partido Popular, en base a la nefasta experiencia acumulada entre 2000 y 2004, de inmediato se culpó a los terribles y desgraciados atentados del 11-M, del fracaso electoral. Se buscó una autoría que movilizase el sentido patriótico de los españoles, creándose una historia alocada y falaz. Todo era válido para justificar su nefasta, arrogante y autoritaria gestión de esos años. Casi 200 víctimas se contabilizaron entonces, pero ni su memoria ni su recuerdo, sirvieron para olvidar los intereses políticos. Hoy todavía duran las versiones interesadas y manipuladas sobre lo ocurrido. Buscando una trama inexistente, en unas acciones donde intervinieron miles de policías, bomberos, sanitarios, periodistas, juristas, etc. que debían de haberse confabulado todos para dar soporte a esa historieta tan enrevesada e interesada. Todo un sinsentido para dar base a esas teorías conspiratorias, que algunos medios hicieron y defendieron como suyas.
Evolución del desempleo

Pero ya en 1996, se empezaron con las mentiras y las atribuciones inexactas. Como es el caso del crecimiento del empleo, que al contrario que ahora, ya llevaba creciendo dos años antes de ganar las elecciones. Se subieron al carro que ya estaba en marcha, haciéndonos ver que su gestión era la responsable de la inversión de las cifras de desempleo. ¡Que gran mentira!

La gestión de esos 8 años, 1996-2004, propició la base para que España no fuera inmune a la crisis internacional. Para ello se desarrolló la burbuja inmobiliaria y la desaforada deuda de empresas y familias. Algo que debilitó la estructura de la economía española, a niveles insoportables.

Poco dudaron para volver a las andadas, cuando a finales de 2007 se empezaron a manifestar elementos indiciarios de que una gran crisis económica nos acechaba. Toda su artillería se dirigió contra el entonces presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para hacerle responsable de todo lo que iba a ocurrir y ocurrió. ¡Qué premonición más curiosa! Cuatro años duró esta campaña, en la que estuvieron poniendo “palos en las ruedas” sin preocuparles para nada el futuro de los ciudadanos y sólo el derrocamiento legal del gobierno.

Un año de gobierno casi, nos han venido a demostrar que la mentira, la falacia, la hipocresía y el desprecio, se han instalado en el poder con nuestra anuencia.

Ahora, mientras se apoya a la banca sin castigar sus desmanes, se recortan salarios y pensiones, se incrementan impuestos y precios, se derogan derechos contemplados hace muchos años que tanto costaron, caminamos a un nuevo orden económico y social, donde el trabajo es un privilegio, como hace poco declaraba en la televisión una conocida vocera del Sistema actual.

Y es que se está poniendo en peligro algo tan vital y necesario como es la Paz Social.
¡Que Dios nos coja confesados! ¡La culpa es nuestra y sólo nuestra!