sábado, 21 de febrero de 2026

La IA que viene ¿Adiós al empleo?

    Cuando en los años 80 del siglo pasado los ordenadores personales (PC´s) irrumpieron en las empresas y algunos hogares, todo se veía como un avance, progreso, y no como una amenaza del empleo, sino como una ayuda. Y así fue, convirtió en más eficiente el empleo. Curiosamente, en esas fechas, la banca empezaba un desarrollo de implantación de sucursales nunca visto. “Había más sucursales que bares”. Se pasó de 15.311 sucursales en 1974 a 45.662 en 2008, año clave en el escenario financiero internacional, para volver a 17.603 ya más recientemente en 2023, tras las fusiones entre entidades, con los tipos de interés a la baja, se vieron obligados al cierre de sucursales para eliminar gastos superfluos o innecesarios. Ya no hacía falta tener una sucursal al lado de tu casa o negocio para hacerte cliente.

    Ahora, con la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) las voces alarmistas, qué ahora tanto gustan, advierten del daño al empleo. El artículo de hoy de elEconomista va en esa dirección, poniendo en alerta profesiones como Banca, Programación de software, Logística o Abogacía, entre otras muchas.

    Así, nuestros multimillonarios tecnoligarcas, aspirantes a dioses terrenales, nos anticipan de forma interrogativa algunas frases apocalípticas:

Bill Gates: ¿"La escasez de médicos podría convertirse en un problema del pasado"?

Elon Musk: ¿"La IA y los robots reemplazarán todos los empleos y trabajar sólo será opcional"?

¿Es una amenaza? (Sonrío).

Centro de Procesamiento de datos (CPD)
    Yo, entonces, me pregunto: Si sus fortunas descomunales las han hecho en base a los cientos o miles de millones de clientes que consumimos sus productos y utilizamos sus servicios, ¿Quiénes van a ser sus clientes si nos quitan el empleo y no nos dan alternativas? ¿Los robots de las fábricas? ¿Los centros de datos?

    Si los clientes del consumo serán los ordenadores con IA ¿Quiénes facilitarán los datos para su proceso? ¿A quién se los van a vender? Y sí el empleo pasa a ser “opcional” ¿De qué viviremos entonces? ¿Nos mantendrán Bill Gates o Elon Musk como gallinas en corrales, aliméntandonos de insectos?

    La inteligencia artificial (IA) trata de sustituir la capacidad de pensamiento y análisis del ser humano por un complejo ´software´ que tome decisiones. Difícil misión a pesar de tanta tecnología. Porque la capacidad del ser humano de aprender con el conocimiento y la experiencia, para guardarlo en la memoria y poder decidir con la razón es algo sobrenatural.

    Nunca una IA podrá sustituir al cerebro humano. Al final su comportamiento será predecible. Algo que en el ser humano no lo es. Dos personas de similares características culturales, racionales y sentimentales pueden no reaccionar igual ante un determinado suceso o acontecer. Mientras que una máquina se comportará de idéntica manera tras acontecimientos parejos.

    En definitiva, al igual que ocurre con el milagro de la vida que la Naturaleza crea y no se puede remedar por mucho que se avance en su estudio, tampoco se puede imitar el cerebro humano donde como muy bien decía Eduardo Punset en el título de su libro: “El alma está en el cerebro”. Y el alma es un don de Dios que distingue al ser humano del resto de las especies animales. Fue creado a imagen y semejanza de Él. Un misterio indescifrable.

    Resumiendo, la IA será una ayuda más. Jamás podrá sustituir al ser humano en ningún aspecto fundamental.

viernes, 13 de febrero de 2026

La conservación de carreteras en España

    El trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, que se saldó con 47 víctimas mortales y decenas de heridos, ha puesto en evidencia posibles carencias en la conservación de la red ferroviaria. Este incidente, aparentemente provocado por la falta de mantenimiento adecuado, ha suscitado una gran preocupación en la opinión pública. Como consecuencia, el foco se ha desplazado hacia la red de carreteras, incrementándose el interés tras las recientes borrascas e inundaciones que han afectado a numerosas localidades, especialmente en el sur de España.

Red principal de carreteras
    La red de carreteras española, al igual que la ferroviaria, experimentó un notable desarrollo a partir de mediados de los años ochenta y durante la primera década del siglo XXI. Durante este periodo se llevó a cabo la construcción de nuevas vías de alta capacidad, incluyendo autovías y autopistas, así como carreteras que mejoraron significativamente la conectividad y la infraestructura vial del país.

    La preocupación por el estado de la red de carreteras en España ha suscitado constantes reproches entre gobierno y oposición. Sin embargo, cabe señalar que el abandono de la conservación de estas infraestructuras no es un fenómeno reciente, sino que se arrastra desde hace años.

    Según la información del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, junto con datos de asociaciones como la Asociación Española de la Carretera (AEC) y la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX), así como informes sectoriales, se ha detectado un incremento considerable en la partida destinada a conservación de carreteras en los últimos años. Este aumento se produce tras un periodo de recortes significativos entre 2008 y 2013, durante la crisis económica, cuando la inversión anual fue notablemente inferior.

Licitación total 2004-2025 de obras públicas
    En las etapas anteriores a 2018, la inversión anual en conservación rondaba los 700-800 millones de euros, como muestra el dato de 2018, donde se destinaron unos 760 millones. Desde 2018, el Gobierno ha dado prioridad a revertir el déficit de mantenimiento, incrementando las cifras a unos 1.000-1.300 millones de euros anuales entre 2018 y 2020. En 2024, la inversión en mantenimiento alcanzó los 1.548 millones de euros, según datos ministeriales. En total, entre junio de 2018 y finales de 2024, el Ministerio dedicó unos 7.200 millones de euros a la conservación de carreteras estatales.

    Pese al aumento de la inversión, el déficit acumulado de conservación sigue siendo elevado. En 2014, este déficit se estimaba en unos 6.199 millones de euros, y en 2025 ha crecido hasta situarse entre 13.400 y 13.500 millones, duplicándose en una década. De esta cifra, aproximadamente 4.700 millones corresponden a la red estatal y más de 8.700 millones a las redes autonómicas y forales.

    Juan José Potti, presidente de ASEFMA (Asociación española de fabricantes de mezclas asfálticas), ha manifestado en un reciente programa de televisión que este déficit es palpable y se sufre en la red vial española: “España mantiene sus carreteras en condiciones inferiores a lo necesario, con un déficit del 40 % respecto a los estándares requeridos. Esta insuficiencia se traduce en una reducción de 14 millones de toneladas de materiales empleados en el mantenimiento cada año”.

Trabajos de conservación
    Desde el año 2011, el déficit acumulado de materiales alcanza los 225 millones de toneladas. Este retraso en el mantenimiento y la inversión ya es visible y afecta directamente a los usuarios de las carreteras, quienes perciben el deterioro y las consecuencias de esta situación.

    Las necesidades estimadas para una conservación adecuada se sitúan entre 1.600 y 2.000 millones de euros anuales para la red estatal, y entre 2.400 y 3.000 millones para las redes autonómicas y provinciales, según las asociaciones mencionadas.

    El deterioro de la red se ha estimado en torno al 8% anual en los últimos años, debido a la falta de mantenimiento suficiente, la inflación y el envejecimiento de las infraestructuras. A pesar del notable aumento de inversión en la última década, especialmente desde 2018, alcanzando cifras récord de 1.500-2.000 millones de euros anuales en la red estatal, los recursos destinados no han logrado revertir el deterioro acumulado. El último informe de la AEC (2025) señala que más del 50% de la red presenta daños graves.

    Conclusión: Es hora de acometer lo necesario y dejar lo suntuario. Menos política y más trabajo.

 

lunes, 5 de enero de 2026

Maduro, un pacto "in extremis"

 

Nicolás Maduro junto a los agentes de la DEA
        La presión a la que ha sido sometida el régimen de Nicolás Maduro en los últimos meses por parte de los EE.UU. ha llevado a una aparente operación especial que ha terminado con la detención de él y su esposa Cilia, siendo trasladados a Nueva York donde se enfrentarán a una serie de acusaciones penales.

 Se le había ofrecido un abandono voluntario del poder y su salida a uno de los países dispuestos a acogerle. Lo qué equivalía a una rendición sin paliativos que hubiese dejado el régimen venezolano más huérfano que ahora.

Yo, sinceramente, lo veo como una película con un guion muy bien elaborado, una puesta en escena soberbia y un final aun por ver.

Su similitud con Noriega en Panamá el mismo día del año 1993 o la captura de Bin Laden en mayo de 2011, ayudan a dar credibilidad a la operación. Diferente al derrocamiento de Saddam Hussein (Irak) o Muamar El Gadafi (Libia).

La situación en Venezuela es de expectación e incertidumbre. ¿Qué va a ocurrir a partir de ahora?

Delcy Rodríguez, presidenta en funciones
        Donald Trump ha descalificado a Corina Machado y consecuentemente a su representante Edmundo González, aparente ganador de las elecciones de 2024 según diversas fuentes. Parece que Trump quiere que sea la vicepresidenta Delcy Rodríguez la que pilote la transición y convoque unas elecciones con garantías. Obvia a Padrino y Cabello, auténticos soportes de la dictadura de Maduro, hombre que por cierto tenía fama de bobalicón y de ser una marioneta de los verdaderos responsables de la deriva venezolana tras el fallecimiento de Hugo Chávez.

Así, muchas voces señalan a Delcy como la persona que ha traicionado a Nicolás Maduro.

En definitiva, un vodevil digno de ser llevado al cine o teatro. Porque de ser así, ahora mismo Venezuela sería una bomba a punto de estallar o hubiera estallado ya. Y no lo es.

La realidad para mi es que Nicolás Maduro ha pactado con Donald Trump todo lo ocurrido. De forma que la vicepresidenta Delcy y los hombres fuertes del régimen; Diosdado Cabello y Vladimir Padrino no harán nada por perpetuarse y tampoco serán objetivo del ejército de EE.UU.

Nicolás Maduro podrá ser procesado e indultado. Momento en el cuál pasará a ser un ciudadano libre y disfrutar de la gran fortuna acumulada a lo largo de los años de su mandato.

Mientras, sigue la representación de la obra con Donald Trump amenazando a Colombia (Gustavo Petro) y México (Claudia Sheinbaum) con hacer algo parecido. Más tímidamente con Cuba, porque Cuba es punto y aparte. La protección de Rusia al régimen cubano es una línea roja, hoy por hoy intraspasable, sino se quiere desencadenar un conflicto internacional de imprevisibles consecuencias.

A su vez, Ucrania es objeto de intercambio de intereses entre Rusia y EE.UU. El poder es el poder.