Mostrando entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta China. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de agosto de 2022

De crisis en crisis

Nancy Pelosi a su llegada a Taiwan

A decir verdad, los últimos 15 años están siendo un poco movidos. No hemos salido de una y nos metemos en otra. Así de la crisis financiera de 2008, sin haber sido resuelta, pasamos a la crisis sanitaria de 2020 y de esta a la crisis de Ucrania en 2022. Ahora tenemos la amenaza de la crisis en Asia tras la inoportuna visita de Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de representantes de EE.UU, a Taiwan que ha desatado la ira de las autoridades chinas, que hoy por hoy son las que están reconocidas en la mayoría de países y organismos internacionales, mientras Taiwan mantiene un perfil bajo oficialmente.

Parece ser que la visita se realizó en contra de la opinión del presidente, Joe Biden, así como de voces autorizadas del ejército. No me extraña. Pero tampoco descarto que todo sea un paripé. Como ya hemos visto en Ucrania, la directriz de EE.UU. es alentar el enfrentamiento “hasta el último ucraniano” como planteó recientemente V. Putin.

Con este foco de inestabilidad, incertidumbre y peligro de expansión a nivel mundial no se puede permitir que surja otro en el área Asia-Pacifíco. Por lo que la citada visita, además de inoportuna, tiene matices de provocación y objetivos un tanto alarmantes.

Joe Biden, presidente de EE.UU.

¿Por qué?...veamos.

Estados Unidos lleva más de 100 años manteniendo una hegemonía mundial en aspectos económicos y militares, con la influencia en materia social que ello conlleva. Algo que tras el derrumbe de la Unión Soviética y del "telón de acero" se hizo más manifiesto. Ahora, en los últimos 20 años, el despertar de China y su adopción del sistema capitalista desde el punto de vista económico, no desde el político, ha propiciado un crecimiento y una influencia a nivel mundial que EE.UU. considera una amenaza para sus intereses generales, tanto económicos, como geoestratégicos. Su defensa de la libertad y la democracia hace aguas cuando se trata de países ricos, dictatoriales y poco defensores de los DD.HH. como pasa con algunos de los estados árabes. Por el contrario, es muy beligerante si esos países adoptan, aparentemente, un régimen político del social-comunismo, como ocurre con estados del América central, Sudamérica y alguno de Asia. Una vara de medir que tiene un cariz muy subjetivo y condicionado.

Todo se ha acentuado tras la llegada de Joe Biden a la presidencia, un hombre mayor, que no parece estar al ciento por ciento de sus facultades y que da toda la impresión de que se comporta como una vulgar marioneta al servicio de extraños y ocultos intereses. Lo cual explica sobremanera la gran oposición mediática que tuvo el anterior presidente Donald Trump, que a la vista de los resultados de su periodo presidencial no fueron nada malos, ni en el orden económico ni en el político.

A mi no me cabe ninguna duda de que si hubiera salido reelegido hoy el mundo estaría más tranquilo.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Un cuento chino



China, con un PIB de casi ocho veces el español, una población veintinueve veces superior a la española  y una deuda pública del 41% de su PIB, tiene una capacidad de crecimiento económico sencillamente imprevisible.
Una economía que lleva creciendo en los últimos treintas años con una tasa anualizada del 10%, cuya renta ´per capita´ es un cuarto de la española. 
Sí, esto es China.
En los últimos días, semanas y meses, rumores y noticias, en cuanto a que el crecimiento no iba a ser el esperado -7%-, o que la bolsa de valores china estaba inflada, o la devaluación del yuan frente al dólar o el descenso de precios de las materias primas, han llevado a una situación de ´crash´ a las bolsas mundiales. Unas más y otras menos, claro.
Veamos:
El recorte de 1 o 2 puntos en el crecimiento de China, no puede ser motivo de alarma alguna. No será bueno para los intereses chinos, pero de ahí a ser causa de una recesión mundial dista mucho.
Evolución del índice de Shangai (imagen de investing.com)
Que la bolsa de valores china esté inflada, parece una broma. Ya que todo crecimiento requiere de un descanso o un alto en el camino, más si hablamos del largo plazo. Si observamos los gráficos que se adjuntan, índice de Shangai y S&P500, veremos que ambos llevan una tendencia de crecimiento
Evolución del índice S&P 500 (imagen de investing.com)
similar desde los mínimos de 2008. USA un 165% y China, un 220%.
La devaluación del yuan respecto del dólar, pero también del dólar respecto del euro, no debería de responder más que a un interés del mercado chino, fuertemente exportador, en aumentar sus exportaciones. Algo lógico en una economía competitiva, en la que un fabricante rebaja sus precios. No olvidemos que el yuan se había revalorizado frente al euro en menos de dos años, un 20%. Y que el área euro es su principal cliente.
Ya por último, la rebaja de las materias primas y más concretamente del petróleo debería de ser una buena noticia, catalizadora del crecimiento, ya que el crudo es fuente de energía y de otros muchos productos industriales, pero por lo que se ve tampoco es bueno eso.
Esto que ocurre; cuando muchos países, entre ellos España, no se han recuperado aún de la anterior crisis financiera que vino marcada por la quiebra de Lehman Brothers a finales de 2008, no puede responder nada más que a movimientos de tipo estratégico y a una lucha soterrada entre poderes económicos (y también políticos). Ninguna de las razones que sustentan estos movimientos, son razones técnicas.
El verdadero problema, creo yo, está en esos mercados financieros y más concretamente en esos mercados de futuros y derivados, que lejos de ser lo que su nombre indica y responder a un mercado de cobertura frente al alza o baja de los precios, se ha convertido en un casino de juego en el que la ruleta está trucada, donde se cruzan operaciones que multiplican por 5, 6 o más las existencias de sus subyacentes. Moviendo unas cantidades de dinero descomunales en un juego de suma cero: Unos pierden y otros ganan.