martes, 22 de julio de 2014

María Jamardo, responde



María Jamardo, presidenta de SCyD
Hace años, asistí a un taller de escritura en Salamanca, fantásticamente coordinado por el poeta local, Raúl Vacas. Recuerdo perfectamente que, por aquel entonces, estrenaba obra Susana Fortes y que preguntada por su inspiración al escribir, explicaba la necesidad de hacerlo sobre todo lo que le sucedía en primera persona, pero desde la distancia, una vez "cerrada la herida".

Personalmente comparto la posición. Considero que es mejor hablar de las cosas que nos afectan apoyados en la perspectiva del tiempo y la objetividad, en lugar de hacerlo gratuitamente y envueltos en sensaciones y sentimientos que por su propia naturaleza, suelen ser irracionales e injustos.

Es por ello que, he esperado al momento oportuno para comentar esta reflexión en voz alta y contestar, con especial interés a la última pregunta que plantea, porque conozco perfectamente la respuesta.

Sigo convencida de que "un mar en calma nunca hizo a un marinero experto", de forma que no será una tempestad (ni la primera ni probablemente la última) la que condicione los principios de una propuesta concreta como es la de SCD. Especialmente, si tenemos en cuenta que, aunque algunos quisieran, la sociedad civil tiene voz, un proyecto y existe más allá de quienes se empeñan en obviarla y desatenderla porque han olvidado que es precisamente de ella de donde nace su legitimidad y se autoriza su presencia.

Nadamos contra corriente. Cuestionamos el sistema. Entendemos la política como una vocación de servicio temporal y no como un modo de vida. Queremos devolver el protagonismo a los ciudadanos. Reformar la Constitución. Debatir sobre el modelo de Estado... ¿De verdad nos sorprende que reciban a cañonazos a una opción que pretende terminar con la mediocridad, la ineficacia y el parasitismo en España?. Yo, desde luego, no esperaba caminar por una alfombra roja.

Nos ha tocado lanzarnos a un mar revuelto e inhóspito. No importa. Cuanto más adverso, mayor el reto y más firmes en el timón. No importa si unos dicen y los otros opinan. Si unos abandonan el barco y otros suben a bordo. Si hay quien se queda en un puerto, se arrepiente y se enrola de nuevo en el siguiente. Porque SCD trasciende a las personas.
La realidad es que cuenta con las ideas necesarias y correctas y con las personas adecuadas para ponerlas en práctica y defenderlas.

Algo debemos estar haciendo bien en esta travesía si tanto se empeñan en "hundir" el barco.


7 de Mayo de 2014
María Jamardo, es presidenta de Sociedad Civil y Democracia
Nota: Comentario al artículo:  ¿Que ocurre en Sociedad Civil y Democracia?

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