sábado, 8 de febrero de 2014

¿Que ocurre en Sociedad Civil y Democracia?

Antes de nada debo de manifestar mi simpatía por este partido nacido desde dentro de la sociedad, sin antecedentes políticos. Un nuevo partido de ámbito nacional, integrado por ciudadanos y profesionales que nace con el objetivo de devolver el poder a la sociedad civil”, según reza en sus intenciones.

Mario Conde y, Sociedad Civil y Democracia
El congreso constituyente se celebró en Madrid, el 6 de octubre de 2012, en el Palacio de Congresos y Exposiciones. Poco después, en las elecciones gallegas de 2012, SCyD obtenía 15.990 votos, el 1,10% y ningún representante. Por delante 6 formaciones. El resultado no era muy esperanzador. A su favor, el poco tiempo disponible para una correcta presentación, a lo que sin duda perjudicó el adelanto de las elecciones en más de cuatro meses, en una clara baza electoralista de Núñez Feijóo.

Año y medio después, su fundador y presidente, Mario Conde, presentaba su dimisión de forma sorprendente y poco explicada. Pasaba a ser un simple militante.
María Jamardo

María, una gallega nacida en Pontevedra en 1979, licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca, empresaria y residente en Vigo, se convertía con 34 años en la presidenta más joven de un partido político español con ambición nacional. Rodeada de un joven e ilusionado equipo, afrontaba la difícil tarea de poner un rumbo estable y determinado, luchando en contra de “las tempestades y los temporales”. Algo que no se presentaba fácil.

Así manifestaba entonces: "Nunca un mar en calma, hizo a un marinero experto".

Pero hace dos días, la noticia de su dimisión y una posible disolución del partido saltó a los medios.

La presidenta se dirigió por carta a sus compañeros y militantes, agradeciéndoles la confianza depositada en ella, presentando su dimisión y sintiendo que una propuesta suya que buscaba un debate maduro y sereno sobre la formación, hubiesen causado algunas reacciones incomprensibles. De esta forma también desconvocaba la asamblea fijada para este sábado 8 de febrero, en la que su punto 1º era la propuesta de disolución de SCyD.

Algunos tuis de Mario Conde, el pasado día 5.
El día 5, Mario Conde en su cuenta de Twitter era tajante: “La asamblea ha sido desconvocada. SCD sigue. El 8 de Marzo decidirá. Cada individuo es libre de irse a donde quiera”. Al día siguiente publicaba un post “¿Por qué ese empeño en publicar que SCD se disuelve cuando no es verdad?"

¿Qué había pasado entonces?

En menos de 2 años, hemos asistido a una fundación, una dimisión, una elección, un intento de disolución, otra dimisión y ahora….¿otra elección?
En fin, si parecía que tenía razón María Jamardo, en lo de “el temporal y la tempestad” que en esta ocasión nos la ha arrebatado de la escena.

De todas formas,¡Buena Suerte, María!

1 comentario:

  1. Hace años, asistí a un taller de escritura en Salamanca, fantásticamente coordinado por el poeta local, Raúl Vacas. Recuerdo perfectamente que, por aquel entonces, estrenaba obra Susana Fortes y que preguntada por su inspiración al escribir, explicaba la necesidad de hacerlo sobre todo lo que le sucedía en primera persona, pero desde la distancia, una vez "cerrada la herida".

    Personalmente comparto la posición. Considero que es mejor hablar de las cosas que nos afectan apoyados en la perspectiva del tiempo y la objetividad, en lugar de hacerlo gratuitamente y envueltos en sensaciones y sentimientos que por su propia naturaleza, suelen ser irracionales e injustos.

    Es por ello que, he esperado al momento oportuno para comentar esta reflexión en voz alta y contestar, con especial interés a la última pregunta que plantea, porque conozco perfectamente la respuesta.

    Sigo convencida de que "un mar en calma nunca hizo a un marinero experto", de forma que no será una tempestad (ni la primera ni probablemente la última) la que condicione los principios de una propuesta concreta como es la de SCD. Especialmente, si tenemos en cuenta que, aunque algunos quisieran, la sociedad civil tiene voz, un proyecto y existe más allá de quienes se empeñan en obviarla y desatenderla porque han olvidado que es precisamente de ella de donde nace su legitimidad y se autoriza su presencia.

    Nadamos contra corriente. Cuestionamos el sistema. Entendemos la política como una vocación de servicio temporal y no como un modo de vida. Queremos devolver el protagonismo a los ciudadanos. Reformar la Constitución. Debatir sobre el modelo de Estado... ¿De verdad nos sorprende que reciban a cañonazos a una opción que pretende terminar con la mediocridad, la ineficacia y el parasitismo en España?. Yo, desde luego, no esperaba caminar por una alfombra roja.

    Nos ha tocado lanzarnos a un mar revuelto e inhóspito. No importa. Cuanto más adverso, mayor el reto y más firmes en el timón. No importa si unos dicen y los otros opinan. Si unos abandonan el barco y otros suben a bordo. Si hay quien se queda en un puerto, se arrepiente y se enrola de nuevo en el siguiente. Porque SCD trasciende a las personas.
    La realidad es que cuenta con las ideas necesarias y correctas y con las personas adecuadas para ponerlas en práctica y defenderlas.

    Algo debemos estar haciendo bien en esta travesía si tanto se empeñan en "hundir" el barco.

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